martes, 13 de julio de 2010

La Leyenda del Ñandutí (L. Guaraní)




Cuenta la leyenda que existía una mujer morena, muy bella y amable llamada Samimbí. Dos hombres, bravos guerreros guaraníes, luchaban por su amor. Uno de los jóvenes se llamaba Yasyñemoñare (hijo de la luna) y el otro Ñanduguazú (araña grande).
Una noche en que Yasyñemoñare suplicaba a Tupã (Dios) que lo ayude a conquistar el amor de Samimbí, vio en lo alto de un enorme árbol una especie de encaje de color plateado, era perfecto y la luz de la luna lo hacía aún más bello. Esto deslumbró a Yasyñemoñare y entonces trepó al árbol para bajarlo y regalárselo a su amada.
En ese momento también pasó por allí Ñanduguazú, que al ver aquel tejido tan hermoso, se puso furioso por los celos al saber que su enemigo lo conseguiría antes que él. Sin pensarlo dos veces, le disparó una flecha. Yasymoñare cayó muriendo en el acto. Entonces, rápidamente Ñanduguazú trepó al árbol, pero cuando quiso tomarlo, sólo quedó en sus dedos el tejido que se desgarró al instante, comprobando que se trataba de una tela de araña.
El remordimiento persiguió por varios meses a Ñanduguazú, hasta que un día su madre logró sacarle el terrible secreto. La mujer pidió entonces a su hijo que la llevase hasta aquel árbol. Así lo hizo Ñanduguazú, y cuando ambos llegaron hasta el lugar, vieron con sorpresa que en ese mismo sitio se encontraba un tejido idéntico al anterior.
La mujer, queriendo consolar a su hijo, que desde la muerte de Yasyñemoñare vagaba sin rumbo por la selva, decidió regalarle un tejido igual al de aquel árbol. Para esto, la anciana se puso a estudiar con mucha atención la ida y venida de las arañas mientras hilaban con tal perfección hasta lograr aquel encaje. Entonces tomó sus agujas de tejer y empezó a copiar los círculos y rectas que las arañas dibujaban, y utilizando como hilo las hebras blancas de sus cabellos, logró reproducir aquel singular tejido.

3 comentarios:

  1. Me ha encantado esta leyenda. Recuerdo que la esposa del padrino de mi mamá, que era oriunda de Goya, tenía unos manteles y carpetitas de ñandutí por toda la casa y era algo para quedarse a mirar por horas. Realmente una maravilla !
    Un abrazo !

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  2. Nuestras culturas anteriores( no son indios eso fue un lugar que buscaban ) nos dejaron legados maravillosos cono esta tejido, todo natural, no había plástico ni contaminación, rescato esta cultura tan pura como un vaso de agua... no se supo ver lo que eran, lo que significaron en esta tierra que fue arrasada
    Gracias Mabel

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  3. Cuando, se comienza a entender y a unir los hilos de la cultura guaraní terminas tejiendo un bello ñandutí.
    Marisa

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