viernes, 26 de febrero de 2010

Chipa Guazú




3 cebollas picadas
1 kg de choclos rallados
1/2 taza de grasa de cerdo (aceite, manteca o margarina)
300 g de queso
5 huevos batidos
1 taza de leche
sal y pimienta a gusto
Saltear las cebollas picadas en la grasa o margarina, agregar la leche y dejar cocinar 10 minutos más. Retirar, agregar el queso, el huevo batido y el choclo; mezclar bien. Colocar en una asadera enmantecada y llevar al horno caliente y sacar dorado por encima.

miércoles, 24 de febrero de 2010

LEYENDA DEL ISONDÚ




En la inmensa región que se extiende desde el Paraná al Uruguay, existen maravillosos resplandores, que en las noches se mueven, lentamente, en fantásticas procesiones luminosas. Todos saben que es el isondú, un insecto cuya belleza es extraordinaria, por la luz que irradia su cuerpo y tiene entre los guaraníes, una hermosa leyenda: En su origen, el isondú, fue un gallardo y apuesto joven, que habitaba en aquella vasta región de frondosa vegetación y fértiles tierras. Este joven, de conducta intachable y de apuesta presencia, atraía a todas las doncellas que se enamoraban perdidamente de él. Los demás hombres, sintiéndose despreciados, se llenaron de coraje y se reunieron tratando de buscar una solución a aquel problema. De nada tenían para acusarle, porque no había cometido ningún desafuero, ni podía ser culpable de su perfección física; Habían intentado que cayera en el vicio, pero se habían estrellado ante su temple de acero. Sin embargo , había que eliminar fuera como fuera a aquél ser perfecto, que desviaba hacia él los corazones de todas las ¨ cuñás ¨ o doncellas.
Todos los jóvenes, amarillos por la envidia, resolvieron matarle, y apostados una noche de luna tras los árboles del bosque por dónde él tenía que pasar, esperaron a que llegara y le sorprendieron por la espalda , cayendo sobre el indefenso joven y asestándole veintidós puñaladas en todo el cuerpo, por cuyas heridas brotaban chorros de sangre, que empaparon la tierra hasta dejarle exangüe. Pero, antes de exhalar su último aliento, vieron los mozos, aterrorizados, que el cuerpo del mancebo se transformaba en un pequeño insecto de maravillosos resplandores, saliendo una misteriosa luz por cada una de las heridas que había recibido. En la herida del corazón se formó la cabeza del gusano, que emitía una fantástica luminosidad roja, como un rubí.
Los asesinos, asustados ante el prodigio, marcharon apesadumbrados de su crimen, y tuvieron que contemplar durante todas las noches de su vida aquel resplandor siniestro que les recordaba su maldad y torturaba su conciencia, no volviendo a recobrar jamás la calma.
Desde entonces, grupos inmensos de isondúes, pueblan de un fantástico resplandor, durante las noches, el bosque, convirtiéndolo en un paraje encantado.
Logrando atrapar un isondú o gusano de luz, se ve que tiene once lucecitas de cada lado de su cuerpo y son los vestigios de las veintidós puñaladas recibidas, y la luz roja de la cabeza es el corazón de aquel hermoso joven que despertó los celos de los demás hombres...

martes, 23 de febrero de 2010

Helado de Yerba Mate


Yerba
Ingredientes:
• 3 tazas de leche
• 4 yemas
• 5 cucharadas de crema de leche
• Mate cocido o yerba soluble (3 cucharaditas).
Preparación:
Hervir las 3 tazas de leche, con las tres cucharadas de yerba. Si se emplea yerba soluble, se recomienda agregar después de sacar la leche del fuego. Colar en tela fina o colador si se emplea yerba molida. Batir las yemas con azúcar (batidora o licuadora), mezclar poco a poco con el mate cocido preparado. Poner a fuego lento y retirar antes que hierva. Dejar enfriar. Agregar la crema de leche y revolver o batir. Colocar en molde y luego en el refrigerador. Batir cada tanto para evitar que se cristalice la crema.
Importante: el molde, para llevar al refrigerador, debe tener preferentemente tapa para sacudir también la preparación. Servir acompañado de merengue o caramelo líquido, según se prefiera.
Tema: Recetario, Recomendados.
Autor: Club del Mat.
Gracias a los chicos de club del Mate

lunes, 22 de febrero de 2010

EL LENGUAJE DEL MATE



El mate es mucho más que una sana bebida con historia. El mate es un gesto. Es cortesía. Es comunicación. Es un rito. Entre hombres, el mate iguala a todos en la ronda, da el tiempo para hablar y el respiro para escuchar. Y tiene, desde tiempos inmemoriales, un lenguaje del que se apropiaron, primero, los enamorados, allá, por la época de los gauchos. La forma de cebar un mate le demostraba al hombre lo que su "guaina" sentía por él. Cambiaron los tiempos, hoy se "matea" chateando, pero todavía quedan algunos memoriosos que recuerdan el lenguaje popular.
Tené en cuenta lo que sigue, así sabrás que siente el que te ofrece un mate

Esto va dedicado a mi amigo Eugenio, que es belga
Saber como se toma mate.

Historia de la Yerba Mate




Los indios guaraníes tomaban la infusión de hojas del Caá en un poro o vasija de barro sin bombilla, colándola entre los dientes y escurriendo las hojitas que les quedaban en la boca o absorbían la infusión fría por medio de cañitas huecas.
Durante las largas caminatas por la selva los indios solían inclusive masticar la yerba, costumbre que con el tiempo desapareció. La recolección y el acarreo de la yerba desde la selva era un trabajo durísimo para los indios, que debían cargar un peso muy grande atravesando regiones pantanosas.
Los españoles llegados a tierra guaraní aprendieron a tomar mate con los indios y lo llamaron “Hierbas del Paraguay” sin saber que las hojas provenían de un árbol que creía en la selva.
A fines del siglo XVI llegaron los primeros jesuitas para hacerse cargo de la evangelización de los indios. Al principio los jesuitas consideraron al mate una bebida peligrosa, tanto, que inclusive llevan el caso a tribunales de la Santa Inquisición de Lima en 1610. Sin embargo, mas tarde la yerba es aceptada e incluso su uso es alentado como gran solución al problema de la embriaguez en las reducciones.
La yerba mate pasa a ser la principal fuente de ingreso de los jesuitas, que una vez obtenido el permiso para comercializar el producto en 1645 comienzan a cultivarlo a fines del siglo XVII en las cercanías de las reducciones. De esta manera tienen sus “yerbales hortenses” y “con que pagar a su Católico Monarca el justo tributo.
A mediados del siglo XVIII el mate va imponiéndose en todas las clases sociales, si bien cada grupo cuida su propia modalidad.

viernes, 19 de febrero de 2010

Mitología guaraní


Alguien dijo que la mitología guaraní era tan frondosa y tenía tanta profundidad como la mitología griega. Pero se olvidó de señalar la diferencia más destacable: la de que los personajes de la mitología guaraní eran seres modestos, conocidos, casi palpables, cuyos poderes, si bien provocaban asombro y a veces temor, no sobrepasaban el límite de lo posible y tenían relación con la existencia concreta de los hombres

jueves, 18 de febrero de 2010

Flor de Lirolay


Este cuento es conocido en la región norteña, en la región andina y en la región central. En Salta se lo llama "la flor lirolay"; en Jujuy "La flor del ilolay"; en Tucumán "La flor dl lirolá y también "del lilolá" y en Córdoba, La Rioja y San Luis "La flor de la Deidad".
La flor del lirolay... la única que puede devolverte la vida... que leyenda...
pos simplemente rosa... que entre tanta belleza se destaca

"La Flor de Lirolay"




Este era un rey ciego que tenía tres hijos. Una enfermedad desconocida le había quitado la vista y ningún remedio de cuantos le aplicaron pudo curarlo. Inútilmente habían sido consultados sabios más famosos.
Un día llegó al palacio, desde un país remoto, un viejo mago conocedor de la desventura del soberano. Le observó, y dijo que sólo la flor del lirolay, aplicada a sus ojos, obraría el milagro. La flor del lirolay se abría en tierras muy lejanas y eran tantas y tales las dificultades del viaje y de la búsqueda que resultaba casi imposible conseguirla.
Los tres hijos del rey se ofrecieron para realizar la hazaña. El padre prometió legar la corona del reino al que conquistara la flor del lirolay.
Los tres hermanos partieron juntos. Llegaron a un lugar en el que se abrían tres caminos y se separaron, tomando cada cual por el suyo. Se marcharon con el compromiso de reunirse allí mismo el día en que se cumpliera un año, cualquiera fuese el resultado de la empresa.
Los tres llegaron a las puertas de las tierras de la flor del lirolay, que daban sobre rumbos distintos, y los tres se sometieron, como correspondía a normas idénticas.
Fueron tantas y tan terribles las pruebas exigidas, que ninguno de los dos hermanos mayores la resistió, y regresaron sin haber conseguido la flor.
El menor, que era mucho más valeroso que ellos, y amaba entrañablemente a su padre, mediante continuos sacrificios y con grande riesgo de la vida, consiguió apoderarse de la flor extraordinaria, casi al término del año estipulado.
El día de la cita, los tres hermanos se reunieron en la encrucijada de los tres caminos.
Cuando los hermanos mayores vieron llegar al menor con la flor de lirolay, se sintieron humillados. La conquista no sólo daría al joven fama de héroe, sino que también le aseguraría la corona. La envidia les mordió el corazón y se pusieron de acuerdo para quitarlo de en medio.
Poco antes de llegar al palacio, se apartaron del camino y cavaron un pozo profundo. Allí arrojaron al hermano menor, después de quitarle la flor milagrosa, y lo cubrieron con tierra.
Llegaron los impostores alardeando de su proeza ante el padre ciego, quien recuperó la vista así que pasó por los ojos la flor de lirolay. Pero, su alegría se transformó en nueva pena al saber que su hijo había muerto por su causa en aquella aventura.
De la cabellera del príncipe enterrado brotó un lozano cañaveral.
Al pasar por allí un pastor con su rebaño, le pareció espléndida ocasión para hacerse una flauta y cortó una caña.
Cuando el pastor probó modular en el flamante instrumento un aire de la tierra, la flauta dijo estas palabras:
No me toques, pastorcito,
ni me dejes tocar;
Mis hermanos me mataron
Por la flor de lirolay.
La fama de la flauta mágica llegó a oídos del Rey que la quiso probar por sí mismo; sopló en la flauta, y oyó estas palabras:
Llevando el pastor al lugar donde había cortado la caña de su flauta, mostró el lozano cañaveral. Cavaron al pie y el príncipe vivió aún, salió desprendiéndose de las raíces.
Descubierta toda la verdad, el Rey condenó a muerte a sus hijos mayores.
El joven príncipe, no sólo los perdonó sino que, con sus ruegos, consiguió que el Rey también los perdonara.
El conquistador de la flor de lirolay fue rey, y su familia y su reino vivieron largos años de paz y de abundancia.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Dulce de mburucuyá


Nombre de la receta:
Dulce de mburucuyá
Categoria:
Dulces
Ingredientes:
* mburucuyá
* azúcar
* agua
* clavos de olor
Preparacion:
Lavar bien los mburucuyá y, con un cuchillo filoso, hacerles un corte y extraer las semillas. Colocarla en una recipiente con agua fría suficiente como para cubrirlos. Llevar al fuego hasta que tomen el primer hervor. Retirar, dejar enfriar y colar.

Pesar la fruta y colocar en una cacerola su peso en agua y su peso en azúcar. Llevar a fuego suave y hacer un almíbar. Cuando se note espeso agregarle la fruta y dejarla cocer hasta que esté a punto. Colocar en frascos esterilizados, dejar enfriar y sellar

La azucena del bosque




Hace muchos, muchos años, había una región de la tierra donde el hombre aún no había llegado. Cierta vez pasó por allí I-Yará (dueño de las aguas) uno de los principales ayudantes de Tupá (dios bueno). Se sorprendió mucho al ver despoblado un lugar tan hermoso, y decidió llevar a Tupá un trozo de tierra de ese lugar. Con ella, amasándola y dándole forma humana, el dios bueno creó dos hombres destinados a poblar la región.
Como uno fuera blanco, lo llamó Morotí, y al otro Pitá, pues era de color rojizo.
Estos hombres necesitaban esposas para formar sus familias, y Tupá encargó a I-Yará que amasase dos mujeres.
Así lo hizo el Dueño de las aguas y al poco tiempo, felices y contentas, vivían las dos parejas en el bosque, gozando de las bellezas del lugar, alimentándose de raíces y de frutas y dando hijos que aumentaban la población de ese sitio, amándose todos y ayudándose unos a otros.
En esta forma hubieran continuado siempre, si un hecho casual no hubiese cambiado su modo de vivir.
Un día que se encontraba Pitá cortando frutos de tacú (algarrobo) apareció junto a una roca un animal que parecía querer atacarlo. Para defenderse, Pitá tomó una gran piedra y se la arrojó con fuerza, pero en lugar de alcanzarlo, la piedra dio contra la roca, y al chocar saltaron algunas chispas.
Este era un fenómeno desconocido hasta entonces y Pitá, al notar el hermoso efecto producido por el choque de las dos piedras volvió a repetir una y muchas veces la operación, hasta convencerse de que siempre se producían las mismas vistosas luces. En esta forma descubrió el fuego.
Cierta vez, Moroti para defenderse, tuvo que dar muerte a un pecarí (cerdo salvaje - jabalí) y como no acostumbraban comer carne, no supo qué hacer con él.
Al ver que Pitá había encendido un hermoso fuego, se le ocurrió arrojar en él al animal muerto. Al rato se desprendió de la carne un olor que a Morotí le pareció apetitoso, y la probó. No se había equivocado: el gusto era tan agradable como el olor. La dio a probar a Pitá, a las mujeres de ambos, y a todos les resultó muy sabrosa.
Desde ese día desdeñaron las raíces y las frutas a las qué habían sido tan afectos hasta entonces, y se dedicaron a cazar animales para comer.
La fuerza y la destreza de algunos de ellos, los obligaron a aguzar su inteligencia y se ingeniaron en la construcción de armas que les sirvieron para vencer a esos animales y para defenderse de los ataques de los otros. En esa forma inventaron el arco, la flecha y la lanza. Entre las dos familias nació una rivalidad que nadie hubiera creído posible hasta entonces: la cantidad de animales cazados, la mayor destreza demostrada en el manejo de las armas, la mejor puntería... todo fue motivo de envidia y discusión entre los hermanos.
Tan grande fue el rencor, tanto el odio que llegaron a sentir unos contra otros, que decidieron separarse, y Morotí, con su familia, se alejó del hermoso lugar donde vivieran unidos los hermanos, hasta que la codicia, mala consejera, se encargó de separarlos. Y eligió para vivir el otro extremo del bosque, donde ni siquiera llegaran noticias de Pitá y de su familia.
Tupá decidió entonces castigarlos. El los había creado hermanos para que, como tales, vivieran amándose y gozando de tranquilidad y bienestar; pero ellos no habían sabido corresponder a favor tan grande y debían sufrir las consecuencias.
El castigo serviría de ejemplo para todos los que en adelante olvidaran que Tupá los había puesto en el mundo para vivir en paz y para amarse los unos a los otros.
El día siguiente al de la separación amaneció tormentoso. Nubes negras se recortaban entre los árboles y el trueno hacía estremecer de rato en rato con su sordo rezongo. Los relámpagos cruzaban el cielo como víboras de fuego. Llovió copiosamente durante varios días. Todos vieron en esto un mal presagio.
Después de tres días vividos en continuo espanto, la tormenta pasó.
Cuando hubo aclarado, vieron bajar de un tacú (algarrobo) del bosque, un enano de enorme cabeza y larga barba blanca.
Era I-Yará que había tomado esa forma para cumplir un mandato d e Tupá.
Llamó a todas las tribus de las cercanías y las reunió en un claro del bosque. Allí les habló de esta manera:
Tupá, nuestro creador y amo, me envía. La cólera se ha apoderado de él al conocer la ingratitud de vosotros, hombres. Él los creó hermanos para que la paz y el amor guiaran vuestras vidas... pero la codicia pudo más que vuestros buenos sentimientos y os dejasteis llevar por la intriga y la envidia. Tupá me manda para que hagáis la paz entre vosotros: iPitá! iMoroti! ¡Abrazaos, Tupá lo manda!
Arrepentidos y avergonzados, los dos hermanos se confundieron en un abrazo, y tos que presenciaban la escena vieron que, poco a poco, iban perdiendo sus formas humanas y cada vez más unidos, se convertían en un tallo que crecía y crecía ...
Este tallo se convirtió en una planta que dio hermosas azucenas moradas. A medida que el tiempo transcurría, las flores iban perdiendo su color, aclarándose hasta llegar a ser blancas por completo. Eran Pitá (rojo) y Morotí (blanco) que, convertidos en flores, simbolizaban la unión y la paz entre los hermanos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Flor Nacional del Paraguay Mburucuyá


Flor Nacional del Paraguay Mburucuyá, chinola, fruta de la pasión, parcha, parchita o pasionaria
La pasionaria es una planta trepadora; puede alcanzar los 9 metros de longitud en condiciones climáticas favorables, aunque su período de vida no supera por lo general la década. Su tallo es rígido y leñoso; presenta hojas alternas de gran tamaño, perennes, lisas y trilobuladas, de color verde oscuro. Las raíces, como es habitual en las trepadoras, son su La apariencia de la flor, similar a una corona de espinas, indujo a los colonizadores españoles a denominarla fruto de la pasión; su estructura pentarradial recibió una interpretación teológica, con los cinco pétalos y cinco sépalos simbolizando a los diez apóstoles (doce, menos Judas Iscariote y Pedro), mientras que los cinco estambres representarían los cinco estigmas. Finalmente, los tres pistilos corresponderían a los clavos de la cruzperficiales

martes, 9 de febrero de 2010

Sopa Paraguaya


Ingredientes para preparar la receta
• 1 Kg. harina de maíz
• 6 huevos
• 1 litro de leche
• 1 Kg. cebolla
• 2 tazas de aceite
• 1/2 Kg. queso cáscara colorada
• Sal a gusto
Como se prepara la receta
Se debe tamizar la harina y agregarle las 6 yemas, sal y la leche.
Hay que freír la cebolla en el aceite hasta que estén transparentes e incorporar a la mezcla junto con el queso cortado en cubitos. Mezclar.
Se deben batir las 6 claras a punto nieve e incorporarlas revolviendo suavemente.
Hay que cocinar en asadera, untada con manteca y harina en horno moderado.

LEYENDA DEL MAÍZ





El maíz es una planta indígena de América cuya importancia económica ha ido creciendo con el transcurso del tiempo. En el folklore continental se hace presente integrando más de doscientos platos de alimentación popular, empleándose además como medicamento, tanto el grano como la ¨barba¨. Costumbre que aún perdura en el norte ,y muy especialmente en el noroeste, es la de colocar en los sembrados de maíz una piedra grande y alargada a la que llaman mama-zara, cuyo significado es madre del maíz, la cual podría simbolizar a una mazorca gigantesca, con la que se cree estarán protegidos los sembradíos de las sequías y de las heladas. También el maíz tiene su leyenda que explicaría su origen: Entre los guaraní, el ayatí , como se lo llama al maíz, tiene su origen en el sacrificio de un indio de la tribu que para aplacar las iras de Tupá, cuyo culto habían olvidado sus hermanos, se ofreció para ser inmolado cuando el cacique anunció que de esa manera volverían a la región de abundancia y al bienestar. Dispuesto, pues, a morir, fue enterrado en una fosa de la que sobresalía su nariz. Cuando, transcurridos los días, los suyos fueron a ver el lugar había nacido una planta desconocida cuyo fruto era una espiga con granos amarillos, a la que llamaron ayatí que en lengua guaraní significa ¨ nariz del indio ¨. Probaron aquel y lo hallaron tan sabroso que a partir de entonces constituyó la base de su alimentación, y el sacrificio de aquel indio no había sido en vano.-

lunes, 8 de febrero de 2010

Receta de ñoquis de mandioca sin gluten


Ingredientes:
1 kgm de mandioca (yuca o tapioca)
300 grs de harina sin gluten
3 huevos batidos
150 grs de queso mantecoso
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
leche desnatada, cantidad necesaria
Preparación:
Pela la mandioca y córtala en rueditas finas y hiérvela en agua con sal. Luego cuando esté cocida, písala y realiza un puré. Coloca sobre una mesada la harina sin gluten en forma de corona y en el centro el resto de los ingredientes. Mézclalos bien e incorpora de a poco la harina y alterna con la leche desnatada necesaria hasta que formes una masa.
Luego que amases muy bien esta preparación, separa tiritas y córtalas en pequeños cuadraditos y con la ayuda de un tenedor o una ñoquera y les das forma de ñoquis. Cocínalos en agua salada unos minutos y sírvelos con la salsa de tu preferencia

Chipá correntino


Ingredientes:
1 Kg. de almidón de mandioca
650 Gr de queso fresco o de cabra
350 Gr de grasa pella
6 Huevos batidos
1 Taza de leche
Sal c/n
Modo de preparación:
Pisar en un mortero el almidón de mandioca y luego tamizarlo.
Deshacer con un tenedor el queso, agregar el almidón, la grasa de pella fría, la leche, los huevos y la sal.
Hacer una pasta y amasar hasta que esté todo bien unido.
Formar bolitas o rosquitas y colocarlas sobre una placa para horno limpia.
Cocinar en horno fuerte hasta que empiecen a dorarse