lunes, 21 de febrero de 2011

Ruinas de la Misión Jesuitica de Trinidad - Paraguay






Como un recuerdo vivo de la evangelización por parte de los sacerdotes españoles hacia los indígenas guaraníes, en el sur de Paraguay, a 25 kilómetros de Encarnación se alzan las Ruinas Jesuíticas de Santísima Trinidad del Paraná.
Se trata de las últimas construidas en el país, fundadas en 1712 y, por tal motivo, las mejor conservadas del país además de ser las más visitadas.
Así, en su construcción participaron nativos que provenían de la Misión de San Carlos al mando de los religiosos Juan Bautista Primoli de Milán y el catalán José Grimau, quienes oficiaron de arquitectos y comandaron las obras.
Pero sin lugar a dudas el estilo, el tamaño y lo bello de las construcciones es lo más llamativo de estas ruinas que, en 1993, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Una verdadera ciudadela que contaba con características tales como una plaza central, una iglesia de grandes dimensiones, escuela, talleres y fábricas, un museo y varias casas para que los indígenas.
Una iglesia que es de las más grandes de las construidas por los jesuitas en esta parte del continente. Un templo que sorprende, además, por el friso de los ángeles músicos de estilo barroco, sus puertas y columnas.
En tanto, completan los restos de esta Misión Jesuítica una torre y una capilla que funcionó mientras la iglesia principal se estaba construyendo y que, ahora, oficia de museo en el que los visitantes pueden conocer un poco más de estas ruinas a través de esculturas, objetos y una maqueta de la construcción.

martes, 15 de febrero de 2011

Caacupé, Paraguay


Santuario de la Basílica de Caacupé (en idioma guaraní: Ka´akupe o Ka´aguy kupe que significa: detrás del monte) es una ciudad de Paraguay, capital del Departamento de la Cordillera. Su población es de 47.251 hab.
A 54 km de la ciudad de Asunción, es centro religioso de la fe cristiana, considerada "Capital Espiritual del Paraguay".
El 8 de diciembre, fecha de la Inmaculada Concepción de María, miles de paraguayos acuden a la ciudad, en peregrinación, para rendir homenaje a la Virgen de los Milagros de Caacupé.
Breve historia
A fines del siglo XVI, un indio converso, de oficio escultor, se internó en el monte y se encontró con una partida de indios Mbayaes, de los cuales logró escapar ocultándose tras un grueso tronco. En los angustiosos momentos que pasó en su escondite pidió a la Virgen salir con vida de aquella aventura.
Una vez libre de todo riesgo, y en agradecimiento, labró dos imágenes de la Virgen: una, más grande, destinada a la Iglesia de Tobatí, cercana al lugar, y otra, más pequeña, para su devoción particular.
Esta imagen menor es la Virgen de los Milagros que se venera en la ciudad de Caacupé. Según la opinión de los críticos de arte en madera, la imagen es una creación de gran valor y belleza artísticos. La historia no ha recogido datos de la imagen mayor, que se supone saqueada por los Mbayaes.
En el año 1603 el lago Tapaicuá se desbordó e inundó el valle de Pirayú arrasando todo lo que estaba a su paso. Al retroceder las aguas, apareció flotando un cofre misterioso que contenía la pequeña imagen de la Virgen, una Inmaculada de apenas cincuenta centímetros.
Después de haber pasado por varias manos, la Virgencita tuvo por fin su Santuario, que fue construido en 1765, hoy convertido en la Basílica de la Virgen de los Milagros de Caacupé, ubicada en el centro de la ciudad.
Cada 8 de diciembre se celebra la fiesta de Santa María de Caacupé y los peregrinos llegan por millares al Santuario a demostrar su amor y gratitud a la Madre de todos, a la "Virgen Azul de Paraguay!
Músicas sugeridas.
http://www.youtube.com/watch?v=owrdh6dqkuc
http://www.youtube.com/watch?v=g_6p92K6b6M&feature=related

martes, 8 de febrero de 2011

Caburé i





Caburé i(Glaucidium brasilianum)
CABURÉ CHICO: Glaucidium brasilianum
Pequeño. Diurno. Nuca con diseño que simula una cara. Gris pardusco.
Estriado pectoral notable. Cola negra manchada de blanco. Lunares blancos en las cubiertas.
Fase clara: Pardo rojizo uniforme. Estriado pectoral. Cola barrada de pardo
Descripción: De la familia de las lechuzas mide unos 15 a 17 cm. Tiene el vientre blanco con rayas de color pardo y el resto de su plumaje es parduzco con manchas y líneas blancas. Tiene ojos muy grandes y redondos, patas gruesas y pico pequeño, todos ellos de color amarillo. La cola es negruzca con 5-6 líneas blancas de color ante; por debajo es blanca.
Habitad: Es propia de lugares arbolados, como campos de cultivo, jardines o parques de todo el país, salvo en las zonas andinas de mayor altitud. Se la ve desde Norteamérica hasta Chile, Argentina y Perú.
Comportamiento: Son solitarios. A pesar de pertenecer a las aves rapaces nocturnas esta especie a menudo caza de día.
Alimentación: Es carnívoro. Captura insectos grandes y lagartijas pequeñas y en ocasiones aves pequeñas.
Reproducción: Su nido lo hace en una cavidad desnuda de algún árbol, a menudo en el nido viejo. Ponen 2 o 5 huevos. Se reproduce en la estación seca hasta comienzos de la lluviosa
Creencias populares:
"QUIEN PUDIERA SER EL FELIZ POSEEDOR DE UNA PLUMA DEL CABURÉ PARA SER IN VULNERABLE Y ASÍ PODER SER EL MAS VALIENTE ENTRE TODOS LOS HOMBRES”

sábado, 5 de febrero de 2011

Mbiguá, biguá






(Phalacrocorax brasilianus) Especie de ave acuática nativa de las zonas fluviales y lacustres de América, de color negro con un parche amarillo en la garganta, hasta 75 cm de largo y pico amarillento. Se alimenta de peces, anfibios e insectos que captura zambulléndose. Etimología: del guaraní mbigua, con el mismo significado
Por su cuerpo alargado, la ubicación muy posterior de las extremidades y los dedos unidos entre sí por una membrana está muy adaptada para zambullirse y nadar. La cabeza es alargada, el pico relativamente prolongado y corvo en su extremo, las alas son grandes y la cola larga y en forma de cuña toca el suelo cuando el ave está posada. Machos y hembras presentan el mismo plumaje y durante la época de la reproducción ostentan plumas blancas en el cuello, frente y costado de la cara.
Al principio de la primavera eligen las parejas y luego construyen los nidos. Estos pueden establecerse en los acantilados o con preferencia, si hay árboles, en ellos. Para anidar los mbiguás se reúnen en colonias que se llaman “Corveras”; compartiendo el lugar con otras especies como garza blanca, garza bruja, etc. El nido en sí es circular, de alrededor de 35 cm, y está hecho en base a ramitas de plantas del lugar. Ponen de 3 a 5 huevos de cáscara dura, color blanco con algún tinte celeste. La incubación la realiza la hembra pero es reemplazada por el macho en los momentos en que quiere alimentarse; dura alrededor de treinta días y luego nacen los pichones, los cuales son nidícolas y deben ser permanentemente alimentados por sus padres. Recién a los dos años se adquiere el plumaje definitivo.
El adulto no posee enemigos naturales, pero sí los huevos y pichones que son alimento de varias especies, quienes así controlan en forma natural las poblaciones de biguaes.
Es común verlo posado sobre las piedras o ramas que emergen del agua, con las alas abiertas secando las plumas. Dicen los pescadores más antiguos que su presencia representa la señal de las aguas...
Zambulle el mbiguá negro reluciente en el gran río Paraná
y nos deslumbra con su habilidad para buscar su alimento.
Es popular en la zona el dicho metafórico en alusión a su excelente zambullida, por lo que a las personas de buen tomar les suelen decir:"...ooohhh pero zambulle lindo como el mbiguá".