miércoles, 14 de diciembre de 2011

Vy'apave heñói (Feliz Navidad)


La Navidad, también llamada “Niño Ára”, es una de las fiestas no patronales del... Entre el ramaje de ka'avove'i se coloca mbokaja poty (racimos de flores de cocotero), que le otorga un radiante color amarillo y un agradable aroma. ... son: amambay (helechos), karaguata (bromelias) e itapoty (musgos).
Aroma de nuestras sandias... maíz, ananás y nuestra Flor de coco...los pesebres

Queridos, amigos de mi blog conocidos y anónimos, quería darles las gracias por seguir día a día entando y saludarlos en esta época del año tan especial.
Vy'apave heñói (Feliz Navidad)
Vy'apave ary pyahu (Feliz año nuevo)
TEREVY´AITE ARETÉPE (Felices fiestas

viernes, 9 de diciembre de 2011

LEYENDA GUARANÍ - EL MAINUMBY O MAINO I...Picaflor


Mientras Tupá se hallaba formando el mundo y poblándolo con los seres que hoy vemos en él, su tarea era ímproba e ininterrumpida. Las aguas lamían las tierras creadas y un firmamento muy azul limitaba el espacio con una bóveda de nubes. El sol, recién salido de las manos de Tupá, enviaba haces dorados de luz que daban calor y brillantes matices a las plantas terminadas de crear y que embellecían la tierra con el verde de ramas y hojas, y los rojos, los blancos, los amarillos y los azules de sus pétalos de seda.
Tupá miró su obra y decidió poblar los aires y las aguas. Entonces formó las aves y los peces. Los aires se llenaron de alas y los árboles de nidos. Las más bellas y delicadas avecillas y las más fuertes y poderosas surgían de las manos todopoderosas de Tupá y buscaban el árbol o la montaña que las habría de cobijar. Tan entusiasmado estaba Tupá con su obra alada, que resolvió hacer una joya que surcara el aire despertando la admiración de todos por su belleza, por su color, por su aspecto, por su forma de volar.
Tomó un poco de arcilla, muy poca, y le dio una forma graciosa de leve aspecto; le agregó las alitas tenues y movedizas, una cola preciosa; un pico muy fino y largo para que la nueva avecita lo pudiera introducir en las flores en busca del néctar contenido en su interior, y cubrió el cuerpecito de finísimas y sedosas plumas.
Mezcló luego los más bellos colores con rayos de sol para darles reflejos irisados y con ellos pintaron las plumitas de la nueva avecilla que, ya terminada, batió sus alas pequeñas y en vuelo gracioso y sutil comenzó su recorrido de flor en flor, temblando sobre ellas y sin posarse en ninguna.
Según los guaraníes, la llamó mainumbí. Tupá, satisfecho, la miró alejarse, seguro de haber creado la más bonita, la más graciosa, pequeña y sutil de las aves, sólo comparable a la más hermosa flor.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El porongo, calabaza de peregrino, guaje, bule o jícaro (Lagenaria siceraria,






El porongo, calabaza de peregrino, guaje, bule o jícaro (Lagenaria siceraria, sin. L. vulgaris) es una planta trepadora de la familia de las cucurbitáceas, cuyo fruto —comestible cuando tierno— se cultiva principalmente para ser utilizado seco como recipiente.
Se cree que el porongo fue una de las primeras plantas cultivadas, sobre todo para almacenar agua en sus frutos. De hábitat cosmopolita, se la registra desde muy antiguo en numerosas culturas.
En el Río de la Plata, el nombre mate sólo se utilizó para la variedad de Lagenaria usada para servir la infusión de yerba. Los guaraníes la llamaban "caiguá", su etimología es: "caa": yerba, "i": agua y "gua": recipiente. Significa: "recipiente para el agua de la yerba".
Existen variedades de diferentes tamaños. Las de mayor dimensión fueron llamadas "yerua" en guaraní y "porongo" en quechua.
Entre nosotros, la palabra mate designa específicamente al fruto de una variedad de Lagenaria destinado a cebar mate. Según la forma de éste se los conoce como "poro" y "galleta".
La palabra mate se ha vulgarizado en castellano y por extensión llamamos así a cualquier recipiente que reemplace a la calabacita natural. Después, por relación de continente a contenido la palabra mate ha pasado a designar la infusión de yerba.
Muchos hombres de ciencias y viajeros europeos contribuyeron a hacer más confuso el significado de la palabra mate, pues la usaron para designar al árbol Ilex paraguayensis del cual se procesan las hojas para fabricar la yerba.