viernes, 9 de agosto de 2019

Fueron -son- los guaraníes.


Conocieron -como pocos- los secretos de la selva: la hoja que cura, el veneno que mata, el panal escondido, el pez que se mueve bajo el agua barrosa, el animal que sirve para alimentarse... Supieron cultivar la tierra sin estropearla. Viajaron sin perderse por un gigantesco laberinto de árboles y ríos. Fueron grandes, temibles guerreros. Y también buscaron la perfección del alma y creyeron que -con fe y sacrificios- se podía llegar a la Tierra Sin Mal, ofrecida por un dios cuyas primeras creaciones habían sido el lenguaje humano y el amor a los demás. Fueron -son- los guaraníes. Marisa.

lunes, 5 de agosto de 2019

LEYENDA DEL ISONDÚ


En la inmensa región que se extiende desde el Paraná al Uruguay, existen maravillosos resplandores, que en las noches se mueven, lentamente, en fantásticas procesiones luminosas. Todos saben que es el isondú, un insecto cuya belleza es extraordinaria, por la luz que irradia su cuerpo y tiene entre los guaraníes, una hermosa leyenda: En su origen, el isondú, fue un gallardo y apuesto joven, que habitaba en aquella vasta región de frondosa vegetación y fértiles tierras. Este joven, de conducta intachable y de apuesta presencia, atraía a todas las doncellas que se enamoraban perdidamente de él. Los demás hombres, sintiéndose despreciados, se llenaron de coraje y se reunieron tratando de buscar una solución a aquel problema. De nada tenían para acusarle, porque no había cometido ningún desafuero, ni podía ser culpable de su perfección física; Habían intentado que cayera en el vicio, pero se habían estrellado ante su temple de acero. Sin embargo , había que eliminar fuera como fuera a aquél ser perfecto, que desviaba hacia él los corazones de todas las ¨ cuñás ¨ o doncellas. Todos los jóvenes, amarillos por la envidia, resolvieron matarle, y apostados una noche de luna tras los árboles del bosque por dónde él tenía que pasar, esperaron a que llegara y le sorprendieron por la espalda , cayendo sobre el indefenso joven y asestándole veintidós puñaladas en todo el cuerpo, por cuyas heridas brotaban chorros de sangre, que empaparon la tierra hasta dejarle exangüe. Pero, antes de exhalar su último aliento, vieron los mozos, aterrorizados, que el cuerpo del mancebo se transformaba en un pequeño insecto de maravillosos resplandores, saliendo una misteriosa luz por cada una de las heridas que había recibido. En la herida del corazón se formó la cabeza del gusano, que emitía una fantástica luminosidad roja, como un rubí. Los asesinos, asustados ante el prodigio, marcharon apesadumbrados de su crimen, y tuvieron que contemplar durante todas las noches de su vida aquel resplandor siniestro que les recordaba su maldad y torturaba su conciencia, no volviendo a recobrar jamás la calma. Desde entonces, grupos inmensos de isondúes, pueblan de un fantástico resplandor, durante las noches, el bosque, convirtiéndolo en un paraje encantado. Logrando atrapar un isondú o gusano de luz, se ve que tiene once lucecitas de cada lado de su cuerpo y son los vestigios de las veintidós puñaladas recibidas, y la luz roja de la cabeza es el corazón de aquel hermoso joven que despertó los celos de los demás hombres...

jueves, 11 de julio de 2019

Ruinas de San Ignacio (Misiones).


Entre la espesa selva misionera se alza el relieve de las ruinas de la Reducción de San Ignacio, los restos de una civilización diseñada por jesuitas y construida por manos Guaraníes que descolló por su eficiencia hace casi 400 años y por eso mismo debió perecer. La fachada de su templo fue realizada íntegramente con arenisca rosada en 1610 y su diseño barroco americano fue reconstruido por un grupo de científicos durante el siglo pasado. Es que la reducción había estado sepultada bajo la jungla durante casi dos siglos. Las ruínas del conjunto han quedado insertas en el trazado del actual pueblo de San Ignacio. Fuera del perímetro cercado se encuentran partes del núcleo urbano y, más allá, vestigios de distintas obras complementarias, como canalizaciones y tajamares. La planta urbana de la misión (tipología que se repetía en todas las demas), se organizaba alrededor de la plaza y estaba presidida por el conjunto que integraban el cabildo y el templo mayor, con baptisterio y sacristía, a uno de cuyos costados se ubicaban la casa de los padres, la escuela, el refectorio, el patio de los talleres y depósitos; y al otro, el cementerio, la huerta y el coty-guazu. Las tiras de vivienda de los indios, con sus dobles galerías, completaban los límites de la plaza. La entrada principal, desde el norte, era una calle central cuya perspectiva, focalizada en la portada del templo, manifiesta la concepción barroca con que se estructuraba el espacio urbano en las misiones. El templo mayor, de tres naves, fue construído con piedras de asperón rojo de la zona, que originalmente estaban asentadas con perfecto ajuste, sin argamasa; la cubierta era de tejas, a dos aguas, sostenida por estructura de madera. Elaborados diseños en piedra labrada destacaban los sectores principales del templo, como el portal de entrada, el de la sacristía, y el que conectaba el templo con la escuela. En las figuras de ángeles, palomas y motivos de la flora local se aprecia la impronta guaraní. Muy interesante es el diseño de otros elementos arquitectónicos, como los pisos y balaustres. San Ignacio ha sido declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

LEYENDA DEL CAMALOTE Aguapey


LEYENDA DEL CAMALOTE Es el camalote una planta acuática, que prospera en los grandes ríos de América del Sur. También se llama camalote al conjunto de estas plantas que, enredadas con otras de diferentes especies, forman como islas flotantes. En realidad integran el camalote o el camalotal como también se le llama, troncos de árboles y plantas acuáticas de toda variedad y especie. La corriente del río los arrastra y aumentan de tamaño constantemente. Una vieja leyenda guaraní le atribuye al camalote el siguiente origen: Una joven india se enamoró de un soldado español que llegó junto con los primeros conquistadores. Pero vióse éste obligado a alejarse precipitadamente un día, y a despedirlo fue la joven hasta la orilla del río. La suave corriente empujó hacia el sur la embarcación y se perdió muy pronto en medio de la selva. Mucho lloró la india y más porque sabía que, como fruto de sus amores no tardaría en ser madre, lo que le acarrearía el repudio de su tribu. Todas las mañanas y todos los atardeceres se llegaba hasta el río esperando el retorno de su amado. Desesperada en la espera inútil, imploró humildemente a los dioses que la ayudaran en su triste situación. Apiadados éstos la convirtieron en la planta de camalote que constantemente baja del alto de los ríos surcando todos los cauces en busca de su amado.-

jueves, 30 de mayo de 2019

LA LEYENDA DEL MATE Y LA LUNA


Los guaraníes cuentan que la luna, Yacy paseaba desde siempre por los cielos nocturnos, observando curiosa los bosques, las lagunas, el río y los esteros desde lo alto. Cada día contemplaba su belleza como una niña que está conociendo el mundo por primera vez. Sin embargo, a sus oídos fueron llegando los relatos de quienes habían visitado el mundo y que le iban contando de la vida de los animales, de la belleza de las flores, del canto de los grillos, el piar de las aves, del sonido del río… y la luna fue tornándose cada vez más curiosa y con deseos de visitar la tierra. Así que un día se decidió y, junto con Araí , la nube, fue a pedirle autorización a Kuaray, el Sol, para que las dejase bajar un día a la tierra para así poder contemplar de cerca las bellezas del mundo. El dios Sol se mostró reacio a dejarlas partir, pero por fin cedió y las dejó marchar. Sólo les impuso una condición: en la tierra serían vulnerables a los peligros de la selva como cualquier humano, aunque también serían invisibles para estos. Luego las dejó partir. Fue así como la luna, Yacy, llegó un día a la tierra. Y junto con Araí fueron visitando los lugares que veían desde las alturas, maravillándose a cada paso. Observaron de cerca como las arañas tejían sus redes, sintieron el frío del agua del río, tocaron la tierra roja con sus manos. Tan absortas en su mundo estaban ambas diosas que no se percataron de la acechanza de un yaguareté que las seguía de cerca. El felino estaba hambriento y quería comer, por lo que en un momento largó el zarpazo para atrapar a las mujeres. En el momento justo cuando estaba por alcanzarlas, el animal fue alcanzado por una flecha lanzada por un joven cazador guaraní, que justo pasaba por el lugar, y que sin saberlo, salvó la vida de las diosas. El joven cansado por la búsqueda, pero feliz por su conquista, decidió descansar al pie de un árbol, antes de regresar a la tribu. Y entonces se durmió. Y en sus sueños fue visitado por las diosas que, vestidas de blanco, le hablaron con cariño. Yacy le dijo que como símbolo de gratitud, cuando llegue a su tribu, encontrará un arbusto a la entrada que nunca antes había visto. Le dijo como hacer con sus hojas para preparar una infusión que uniría a las personas de todas las tribus, como símbolo de hermandad y de confraternidad. Cuando se despertó y volvió con su gente, el joven cazador vio el arbusto a la entrada del campamento y siguiendo las instrucciones que la diosa le dio en sueños, el muchacho buscó una calabaza hueca, picó las hojas del arbusto, las puso dentro y llenó el cuenco con agua. Luego, con una pequeña caña tomó la bebida. Inmediatamente compartió la infusión con la gente de la tribu que observaban curiosos el trabajo del cazador. La calabaza fue pasando de mano en mano, y todos fueron tomando la infusión. Así nació el mate, que une a las personas, que es un símbolo de paz y confraternidad. Y que fue un regalo de la luna a los hombres para que compartan vivencias, para que fomenten su amistad, o para que disfruten un silencio compartido.

jueves, 18 de abril de 2019

Esteros del Ibera, Maravilla natural

Los esteros del Iberá (del guaraní: ý - berá, "agua - brillante") son una amplia red de arroyos, riachos, pantanos, lagunas y bañados que abarca entre 15 000 y 25 000 km² en la provincia de Corrientes, en el noreste de la República Argentina. Solo es superado en extensión por el Pantanal brasileño, con el cual forman el segundo humedal más grande del mundo, parte de un sistema hidrográfico mucho más extenso —el macrosistema del Iberá, de cerca de 1 300 000 ha— en el que se desarrolla un ecosistema subtropical de grandísima diversidad. Gracias a su peculiar geografía y al difícil acceso, la zona cuenta con una rica y variada población animal. La fauna autóctona incluyen numerosas especies amenazadas para las cuales éste es uno de los últimos hábitats remanentes, entre las que se encuentran el ciervo de los pantanos (Blastoceros dichotomous), el venado de las Pampas (Ozotocerus bezoarticus), el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), el lobo de crin o aguará guazú (Chrysocyon brachiurus), el yacaré overo (Caiman latirostris) y negro (Caiman yacare), la boa curiyú (Eunectes notaeus) y el lobito de río (Lontra longicaudis), los monos aulladores (o carayás), así como una enorme variedad de aves. La ictiofauna también es muy variada y abundante, sobresaliendo los dorados, armados, surubís, pacús, mojarras, tarariras y palometas. Los yaguaretés parecen haber sido extinguidos en esta zona durante la primera mitad del siglo XX. La exuberante flora local incluye numerosas especies acuáticas como el camalote, y el irupé —que dan lugar al fenómeno de los embalsados, auténticas islas flotantes que complican la geografía de las lagunas— además de extensos pirizales Estructura hidrográficaA lo largo del arco de la zona pueden distinguirse varias lagunas o esteros permanentes de diversas extensión, de las cuales las más amplias son la epónima Iberá, y la laguna Luna, a cuyas orillas se ubica el pueblo de Colonia Carlos Pellegrini, la base más recomendable para visitar la región. Las lagunas Fernández, Galarza, Medina, Paraná y Trin superan también los 15 km²;. El sistema de lagunas es de muy escasa profundidad, por lo general, aunque en épocas de creciente pueden alcanzar los tres metros. Con ellas se alternan escasas áreas de tierra seca, mayormente lomadas bajas y arenosas, y una gran extensión de bañados, es decir, terreno anegable o anegado. El perfil exacto de la superficie firme varía constantemente; sumado a la continuidad visual entre la tierra firme y las cañadas —dada tanto por la gran cantidad de vegetación semisumergida como por la formación de embalsados, enmarañadas formaciones de vegetación flotante a las que la acumulación de tierra de origen eólico y el entrelazamiento de las raíces dota de solidez suficiente para caminar sobre ellas—, la orientación se hace extremadamente difícil. El clima es netamente subtropical. El invierno es relativamente seco, con temperaturas mínimas que llegan a -5 °C, y fuertes precipitaciontes durante el otoño y la primavera. El verano es también húmedo y muy caluroso, con máximas que pueden superar los 45 °C. Las precipitaciones anuales rondan los 1.700 mm.

jueves, 11 de abril de 2019

El Yaguareté .


El Yaguareté . En la cultura precolombina Guerrero ocelotl o guerrero jaguar. Esta especie ha sido objeto de culto por gran parte de las culturas indígenas de México, América Central y Sudamérica. Los félidos en general fueron considerados como criaturas mágicas por muchas culturas en todo el mundo a lo largo de la historia. Panthera onca, además de ser el félido más grande de América, destaca por su fortaleza, andar sigiloso, gran habilidad para la caza y notable velocidad, por lo que es considerado con habilidades sobrenaturales y forma parte importante en los rituales de los chamanes. La Verdadera Fiera" en Guaraní, Rey de las selvas tropicales y subtropicales de América, es el mayor félido del continente y el tercero del mundo. Estupendo nadador, caminante incansable, es el predador mejor dotado del nuevo mundo. Su capacidad de adaptación le permite vivir en la selva mas espesa como en sabanas abiertas o zonas anegadas. Si bien prefiere las grandes presas como jóvenes tapires, corzuelas, pecaríes y pacas, también devora lagartos y serpientes, pequeños roedores y hasta aves menores, captura animales netamente arborícolas como los monos, pesca en ríos y arroyos y, en ocasiones, comen algún fruto. Hay ejemplares melánicos, es decir, totalmente negros (en Misiones se conocen algunos casos) y en Paraguay se vió alguno albino, pero es muy raro. Frecuenta gran variedad de ambientes, bosques tupidos, tacuarales, picadas, caminos y, en especial, sitios cercanos al agua (costas fluviales, esteros, bañados, etc El Yaguareté es un morador solitario. No existen datos suficientes que determinen el tamaño de su territorio ni cómo lo delimita. Vive solo, ya que los individuos de ambos sexos se juntan únicamente durante la época se celo. En algunos casos parece señalar su territorio mediante rugidos y también lo hace con excrementos o arañando los troncos de los árboles. El tamaño de estos territorios es variable. Crespo, por ejemplo, calculó una densidad de un animal cada 55 Km. cuadrados en Iguazú, con una población aproximada de entre 10 y 15 ejemplares. En el Mato Grosso brasileño, cerca de la frontera con Bolivia, Schaller colocó radiotransmisores a varios ejemplares y estimó que los territorios de las hembras tenían entre 25 y 38 kilómetros cuadrados y los de los machos más del doble. Se observó que existía una superposición en los territorios de varias hembras, y que el de un macho podía incluir a los de varias hembras. Otros estudios efectuados en México señalan territorios de entre 2 y 5 kilómetros cuadrados, poniendo en evidencia las oscilaciones que se manifiestan en este aspecto según las variaciones en los distintos hábitats ocupados. Se han encontrado además animales viejos en lugares alejados de su área normal, y se supone que pueden haber sido desplazados por machos jóvenes. en abril 23, 2012 5 comentarios: Enlaces a esta entrada

Tortas fritas


Los clásicos que acompañan el mate Son clásicas masitas fritas que acompañan una verdadera mateada. En Argentina, las tortas fritas hacen parte del folklore del campo. Generalmente, en un día lluvioso que impide las labores al aire libre, es una costumbre de la patrona prepararlas. Un amasijo con harina, agua, sal y grasa, sobado con sus puños para que resulte una masa tierna, estirada y cortada informalmente o en pequeños bollos, ahuecado con el dedo, dando forma a una tortita, se fríe en grasa de vaca, cerdo o de oveja. Calientita y pasadas por azúcar, las tortas fritas acompañan el mate en interminables rondas, donde las anécdotas son elemento de interés para alegrar la ceremoniosa reunión. Como en el asado, los aplausos son de norma para la cocinera. Poder disfrutar, hoy, a veces, de la caricia, la ternura, la untuosidad y el perfume de esta masa simple, nos hace acordar de nuestra niñez, de nuestras mamas o abuelas, motivo siempre de un renovado y nostálgico momento. Ingredientes: 500 gramos de harina, 150 gramos de grasa de cerdo, 1 huevo batido, 1 cucharadita de sal, 150 cc. De agua fría o la necesaria. Grasa de cerdo para freír, azúcar. Preparación: Mezclar la sal con la harina e incorporar la grasa trabajando con los dedos, luego el huevo batido y cantidad de agua fría para la obtención de un bollo liso pero blando. Dejar descansar la masa media hora en heladera. Retomarla y estirar con un palote hasta medio centímetro de espesor. Cortar sin formas definidas con una rueda dentada o con cuchillo. Freír en abundante grasa de cerdo humeante y sacarlos algo doradas y tiernas, nunca crocante o abizcochadas. Espolvorear con azúcar blanca en seguida Marisa.

El puma


puma, león de montaña, león o pantera (Puma concolor) es un mamífero carnívoro de la familia Felidae nativo de América. Este gran felino vive en más lugares que cualquier otro mamífero salvaje terrestre del continente ya que se extiende desde el Yukón, en Canadá, hasta el sur de los Andes patagónicos en América del Sur. El puma es adaptable y generalista, por lo que se encuentra en los principales biomas de toda América. Es el segundo mayor felino en el Nuevo Mundo, después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, junto con el leopardo y después del tigre, el león y el jaguareté. Su tamaño es mayor que el del leopardo de las nieves, aunque está más emparentado con los pequeños felinos, ya que a diferencia de los grandes felinos del género Panthera que pueden rugir el puma ronronea como los felinos menores. Como cazador y depredador de emboscada, el puma persigue una amplia variedad de presas. Su principal alimento son los ungulados como el ciervo, en particular en la parte septentrional de su área de distribución, pero también caza camélidos como el guanaco y especies tan pequeñas como insectos y roedores. Prefiere hábitats con vegetación densa durante las horas de acecho, pero puede vivir en zonas abiertas. El puma es territorial y tiene una baja densidad de población. La extensión de su territorio depende de la vegetación y de la abundancia de presas. Aunque es un gran depredador no siempre es la especie dominante en su área de distribución, como cuando compite con otros depredadores como el lobo gris. Se trata de un felino solitario que por lo general evita a las personas. Los ataques a seres humanos son raros, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años El puma fue considerado una fiera peligrosa a partir de la colonización europea de América. Esta consideración y la progresiva ocupación humana de los hábitats del puma han hecho que sus poblaciones disminuyan en casi todos sus hábitats históricos. En particular, el puma fue extinguido en la parte oriental de América del Norte, con excepción del caso aislado de una subpoblación en la Florida. Se cree que este felino podría recolonizar parte de su antiguo territorio oriental. Con su amplia distribución geográfica, el puma tiene decenas de nombres y es mencionado con diversas referencias en la mitología de los pueblos indígenas de América y también en la cultura contemporánea. Nombres y etimología En idioma español el nombre usual es "puma", un préstamo del quechua. En zonas rurales de muchas partes de América, sin embargo, se le llama "león" por analogía con el león del Viejo Mundo. La gran cantidad de nombres con que se conoce al puma se explica por la enorme amplitud geográfica de su hábitat; el animal estuvo presente en casi todas las culturas precolombinas y cada una le asignó uno o varios nombres. En inglés, los nombres más populares son mountain lion (león de montaña), y cougar, palabra tomada de la portuguesa suçuarana, a través del francés, aunque el término originalmente deriva de la lengua tupí. En América del Norte, «pantera» se utiliza más a menudo cuando se refieren a la subpoblación llamada pantera de Florida. En náhuatl se lo llama miztli, en chibcha se lo llama chihisaba, en mapudungun (sur de Chile y Argentina) se conoce como pangi a la hembra o a toda la especie y trapial al macho, y en Brasil suçuarana, de origen tupí, onça-parda, en distinción de la onça-pintada (jaguar), e inusualmente puma o leão-da-montanha. En guaraní se lo conoce como yagua pytá,4 que significa 'fiera colorada', pues el fenotipo de la subespecie presente en la geonemia de esta etnia presenta el pelaje con fuerte tonos rojizos. Al igual que casi todos los felinos, el puma es un animal solitario. Sólo las madres y sus cachorros viven en grupos. Es discreto y crepuscular (es más activo en torno a amanecer y al anochecer En Paraguay en la región oriental solo quedan en bosques aislados como los de las cordilleras de Amambay y Mbaracayú, en los parques Nacionales en la cordillera de San Rafael, y en la de Ybucuí, mientras que en la región occidental del Chaco son más abundantes debido a la baja densidad humana que se registra en ese lugar. Marisa.

Los coatíes

e
n guaraní, la palabra coatí significa ‘nariz alargada’, Los coatíes (cualquiera sea su especie) son animales sociales que viven agrupados en bandas de entre 5 a 20 individuos, bandas o manadas integradas casi siempre solo por hembras y machos jóvenes ya que los machos adultos tienen hábitos solitarios. El período de gestación dura en promedio 65 días. Unas cuatro semanas antes de alumbrar, la hembra preñada construye en las ramas de los árboles un nido. Allí pare entre 2 a 6 crías que se mantienen en el nido hasta 6 semanas. De apariencia simpática, no dejan de ser animales silvestres. Suelen acercarse al hombre interesados por la comida. ¡ Este animal vive en bosques y selvas, moviéndose con igual agilidad por el suelo que por los árboles, que es donde buscan refugio para descansar. Cuando se desplazan por tierra en busca de alimento, lo hacen de un modo muy característico, con la cola levantada en posición casi vertical y moviéndose con rapidez. Marchan fácilmente por el suelo, apoyando toda la planta de sus pies al modo de los plantígrados, así como también son hábiles arborícolas debido a una articulación flexible en sus tobillos, la cual les permite descender velozmente cabeza abajo por los troncos de los árboles. Por su alimentación son omnívoros, aunque dentro de su dieta se les puede considerar (según las circunstancias) como insectívoros o —si abundan las frutas—

Mono nocturno (ka'i pyhare),


Mono nocturno (ka'i pyhare), El ka’i pyhare (Aotus azarei), Los micos nocturnos, martejas, mucuares o marikinás (Aotus) son un género de primates platirrinos, únicos integrantes de la familia Aotidae,1 2 distribuidos en los bosques tropicales de Centro y Sudamérica, desde Costa Rica hasta el norte de Argentina. La longitud total del cuerpo alcanza de 24 a 37 cm, la cola de 24 a 37 cm y el peso de 450 a 1250 g. El pelaje es denso y lanudo de color gris a castaño en la parte superior y crema a anaranjado en el pecho y parte inferior. Se alimentan de frutos, néctar, hojas, insectos, lagartijas, aves y pequeños mamíferos. Viven en pareja, junto con una o más crías de diferente edad, y defienden un territorio de 10 hectáreas. Tienen una cría al año que nace a los 133 días de gestación y permanece con sus padres durante unos dos años y medio. Los monos nocturnos se destacan por emitir sistemáticamente una gran variedad de sonidos diferenciados y distinguidos por ellos para comunicarse; 50 a 100 distintos llamados han sido identificados por los científicos. Son territoriales. El macho aúlla cada noche de una a dos horas, recorriendo 100 a 350 m de su territorio, son mucho más activos en las noches de luna llena, en las cuales los machos llaman a las hembras cantando para aparearse. A pesar de sus hábitos nocturnos, su visión es policromática. Son eficientes controladores de insectos nocturnos que atacan algunas especies importantes del bosque y además, actúan como dispersadores y polinizadores de las especies vegetales del estrato medio del bosque, de las cuales se alimenta. En general, no se ha estudiado mucho a cerca de la biología reproductiva del genero por completo en libertad. En cautiverio, para el caso de A. nancymai, se evidencia un pico de nacimiento entre octubre y enero, con unos tiempos de gestación de más o menos 141 días (casi 5 meses) y un intervalo entre partos de cerca de 13 meses, en total se registraron un promedio de una cría por cada 20 meses por pareja. Marisa

Aguará Popé u osito lavador


El Aguará Popé, también llamado mayuato, mano pelada, mapache cangrejero u osito lavador, recibe esta denominación por su costumbre de lavar el alimento antes de ingerirlo. De ahí que es frecuente en cursos de agua o zonas inundables. Preferentemente desarrolla su actividad durante la noche, por lo general en pequeños grupos, y su dieta es variada. Se alimentan de peces, ranas y huevos, pero también comen frutas, pequeños roedores e insectos. A nivel reproductivo, las hembras de aguará popé paren 2 a 4 crías, tras dos meses de gestación. Los nacimientos se producen frecuentemente en troncos huecos convenientemente acondicionados. La especie aún resulta frecuente en sus hábitats de Argentina. Sin embargo, debe sufrir los efectos de la constante deforestación y la contaminación de los cursos de agua En nuestro país, habita las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Salta, Formosa y MisionesProciónido de amplia distribución en América, desde Costa Rica hasta el norte de Argentina. Resulta la versión local del conocido mapache norteamericano. Marisa.

Tatú Bolita,


Tatú Bolita, es una especie de armadillo que ... animal le permiten la flexibilidad suficiente para arrollarse en una bola Tolypeutes matacus, comúnmente conocido como Corechi, Mataco Bola, Quirquincho Bola, o Tatú Bolita, es una especie de armadillo que pertenece al género Tolypeutes Es nativo de Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Es una de sólo dos especies de armadillo (el otro es Tolypeutes tricinctus) que puede arrollarse en una bola. El tamaño de T. matacus puede variar entre 22 y 33 cm. Suele tener un color amarillo o marrón. Las tres bandas características que cubren la parte posterior del animal le permiten la flexibilidad suficiente para arrollarse en una bola casi perfecta, lo que le permite proteger su bajo vientre, extremidades, ojos, nariz y oídos de los depredadores. La cáscara que cubre su cuerpo está blindado y la capa exterior está hecho de queratina, el mismo componente que forma las uñas humanas. Tiene una tasa de reproducción lenta y las hembras solo dan a luz a una o dos crías por año. Marisa.

miércoles, 10 de abril de 2019

Ciervo de los pantanos guaraní , Venado guazú


Ciervo de los pantanos Etimología: Diminutivo yopará del guaraní guasu, "venado" Ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus, en guaraní guasu puku) es el mayor de los cérvidos de América del Sur, alcanzando los 2 m de longitud y 1,20 m de altura a la cruz. Antiguamente extendido a lo largo de toda el área subtropical del continente, hoy se encuentra reducido a pequeñas poblaciones aisladas en las zonas de esteros y lagunas de las cuencas del río Paraná y el Paraguay, así como a la región amazónica del Perú, de Bolivia, por ej. en el Parque Nacional Bahuaja-Sonene (Perú), y en el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro-Secure (Bolivia); y en varios Parques Nacionales de Argentina. Está registrado en el Apéndice I del listado de especies protegidas de CITES. Se lo conoce también como ciervo de las marismas, ciervo isleño, ciervo del Delta, huasé en mataco, epelve en mocoví y calimgo en toba. Además de su tamaño, la característica más reconocible del ciervo de los pantanos es la cornamenta ramificada —presente sólo en los machos— que alcanza los 6 dm de longitud. El peso de un adulto puede alcanzar los 150 kg. El pelaje del ciervo es pardo-rojizo, mostrando un tono más oscuro durante el invierno. Muestra marcas blancas en las ancas, alrededor de los ojos y en el reborde de las orejas. Las patas son negras por debajo del tarso, así como el hocico. La cola es de un tono rojizo más claro que el resto del cuerpo en su parte superior y negra en la inferior; tiene unos 10-15 cm de largo en los ejemplares adultos. La pezuña, amplia en relación al tamaño del cuerpo, presenta membranas interdigitales elástica que ayuda en la natación y en el desplazamiento en superficies pantanosas, siendo estas de gran ayuda para escapar de su principal depredador, el lobo de crin (Chrysocyon brachyurus). Hábitos Es predominantemente nocturno, aunque su comportamiento puede variar según la estación y las condiciones específicas del medio. No forma manadas, aunque las hembras permanecen con la cría hasta su madurez; ocasionalmente se han observado pequeños grupos de hasta cinco ejemplares. No es territorial, desplazándose en busca de alimento a lo largo de toda su zona habitable. Durante la estación seca, si se presenta, reduce su movilidad para mantenerse próximo a los cursos de agua. Es herbívoro, consumiendo pastos, frutas y raíces tiernas de las especies de la zona. Incursiona ocasionalmente en cultivos cuando la situación lo empuja a ello. La temporada de celo suele coincidir con el fin del verano, aunque varía de animal en animal. La gestación dura alrededor de 200 días. Las crías (normalmente una por hembra, aunque ocasionalmente nacen mellizos) nacen entre octubre y noviembre. Los cervatillos presentan, al igual que lo que ocurre con las crías de huemul, el pelaje de un color muy similar al de los adultos, sin las típicas manchas blancas de la mayoría de las crías de ciervos. Conservación Los predadores naturales del ciervo de los pantanos —el yaguareté y el puma— han desaparecido casi por completo de su hábitat. La mayor amenaza a su conservación fue la caza furtiva, que buscaba la cornamenta como trofeo; hoy está relativamente controlada. La destrucción de su hábitat tradicional constituye el mayor riesgo para el ciervo de los pantanos. La represa de Yacyretá alteró un área en la que vivían varios cientos de ejemplares, y la desecación de esteros y bañados para el cultivo y la ganadería amenazan centenares de hectáreas en Argentina y Brasil todos los años. La transmisión de enfermedades contagiosas del ganado es otra fuente de problemas, aunque se ha comprobado que el ciervo no padece la brucelosis. Marisa.

Clavel del Aire


Que es el clavel del aire? El clavel del aire es una maleza epifita, esto significa que utiliza cualquier elemento para su fijación sin necesidad de absorber los nutrientes de su hospedante. Para dar un ejemplo claro de lo que decimos lo podemos ver en: ramas secas, cables, alambrados, rocas, etc. Dado que todos los elementos nombrados carecen de algún flujo de nutrientes del cuales el clavel del aire pueda alimentarse. Sus hojas son enteras, filiformes, sin espinas. Están cubiertas de tricomas (capilares absorbentes) por los cuales absorben todos los nutrientes necesarios para sobrevivir. Sus raíces son cortas y muy firmes. Esta maleza es originaria de regiones. Tropicales, adaptándose muy bien a nuestro clima. . Es una especie botánica, dentro del género Tillandsia, perteneciente a la familia de las bromelias, (Bromeliaceae), se encuentran en los bosques y montañas de Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay y en Uruguay TILLANDSIA RECURVATA La Tillandsia recurvata es una epífita. Crece comúnmente en los árboles de roble Quercus virginiana. Posee fotosíntesis, o sea que no es una parásita como las del orden de las Santalales. Solo requieren apoyo físico y nada de nutrición de su huésped, recibiendo sus nutrientes del polvo y partículas que colectan con sus barbas. Al contrario de otras epífitas que afectan el crecimiento de sus huéspedes, no afectan la salud de los especímenes. El clavel del aire afecta tanto especies nativas como introducidas. Hay algunos árboles como el Eucaliptos que tienen una defensa natural con el correr de los años van soltando la corteza por lo que van desechando toda semilla y clavel del aire que se adhiera a su corteza, por lo que no presentan grandes colonias de clavel del aire Marisa.

Fueron -son- los guaraníes.

Conocieron -como pocos- los secretos de la selva: la hoja que cura, el veneno que mata, el panal escondido, el pez que se mueve bajo el a...