jueves, 11 de julio de 2019

LEYENDA DEL CAMALOTE Aguapey


LEYENDA DEL CAMALOTE Es el camalote una planta acuática, que prospera en los grandes ríos de América del Sur. También se llama camalote al conjunto de estas plantas que, enredadas con otras de diferentes especies, forman como islas flotantes. En realidad integran el camalote o el camalotal como también se le llama, troncos de árboles y plantas acuáticas de toda variedad y especie. La corriente del río los arrastra y aumentan de tamaño constantemente. Una vieja leyenda guaraní le atribuye al camalote el siguiente origen: Una joven india se enamoró de un soldado español que llegó junto con los primeros conquistadores. Pero vióse éste obligado a alejarse precipitadamente un día, y a despedirlo fue la joven hasta la orilla del río. La suave corriente empujó hacia el sur la embarcación y se perdió muy pronto en medio de la selva. Mucho lloró la india y más porque sabía que, como fruto de sus amores no tardaría en ser madre, lo que le acarrearía el repudio de su tribu. Todas las mañanas y todos los atardeceres se llegaba hasta el río esperando el retorno de su amado. Desesperada en la espera inútil, imploró humildemente a los dioses que la ayudaran en su triste situación. Apiadados éstos la convirtieron en la planta de camalote que constantemente baja del alto de los ríos surcando todos los cauces en busca de su amado.-

jueves, 30 de mayo de 2019

LA LEYENDA DEL MATE Y LA LUNA


Los guaraníes cuentan que la luna, Yacy paseaba desde siempre por los cielos nocturnos, observando curiosa los bosques, las lagunas, el río y los esteros desde lo alto. Cada día contemplaba su belleza como una niña que está conociendo el mundo por primera vez. Sin embargo, a sus oídos fueron llegando los relatos de quienes habían visitado el mundo y que le iban contando de la vida de los animales, de la belleza de las flores, del canto de los grillos, el piar de las aves, del sonido del río… y la luna fue tornándose cada vez más curiosa y con deseos de visitar la tierra. Así que un día se decidió y, junto con Araí , la nube, fue a pedirle autorización a Kuaray, el Sol, para que las dejase bajar un día a la tierra para así poder contemplar de cerca las bellezas del mundo. El dios Sol se mostró reacio a dejarlas partir, pero por fin cedió y las dejó marchar. Sólo les impuso una condición: en la tierra serían vulnerables a los peligros de la selva como cualquier humano, aunque también serían invisibles para estos. Luego las dejó partir. Fue así como la luna, Yacy, llegó un día a la tierra. Y junto con Araí fueron visitando los lugares que veían desde las alturas, maravillándose a cada paso. Observaron de cerca como las arañas tejían sus redes, sintieron el frío del agua del río, tocaron la tierra roja con sus manos. Tan absortas en su mundo estaban ambas diosas que no se percataron de la acechanza de un yaguareté que las seguía de cerca. El felino estaba hambriento y quería comer, por lo que en un momento largó el zarpazo para atrapar a las mujeres. En el momento justo cuando estaba por alcanzarlas, el animal fue alcanzado por una flecha lanzada por un joven cazador guaraní, que justo pasaba por el lugar, y que sin saberlo, salvó la vida de las diosas. El joven cansado por la búsqueda, pero feliz por su conquista, decidió descansar al pie de un árbol, antes de regresar a la tribu. Y entonces se durmió. Y en sus sueños fue visitado por las diosas que, vestidas de blanco, le hablaron con cariño. Yacy le dijo que como símbolo de gratitud, cuando llegue a su tribu, encontrará un arbusto a la entrada que nunca antes había visto. Le dijo como hacer con sus hojas para preparar una infusión que uniría a las personas de todas las tribus, como símbolo de hermandad y de confraternidad. Cuando se despertó y volvió con su gente, el joven cazador vio el arbusto a la entrada del campamento y siguiendo las instrucciones que la diosa le dio en sueños, el muchacho buscó una calabaza hueca, picó las hojas del arbusto, las puso dentro y llenó el cuenco con agua. Luego, con una pequeña caña tomó la bebida. Inmediatamente compartió la infusión con la gente de la tribu que observaban curiosos el trabajo del cazador. La calabaza fue pasando de mano en mano, y todos fueron tomando la infusión. Así nació el mate, que une a las personas, que es un símbolo de paz y confraternidad. Y que fue un regalo de la luna a los hombres para que compartan vivencias, para que fomenten su amistad, o para que disfruten un silencio compartido.

jueves, 18 de abril de 2019

Esteros del Ibera, Maravilla natural

Los esteros del Iberá (del guaraní: ý - berá, "agua - brillante") son una amplia red de arroyos, riachos, pantanos, lagunas y bañados que abarca entre 15 000 y 25 000 km² en la provincia de Corrientes, en el noreste de la República Argentina. Solo es superado en extensión por el Pantanal brasileño, con el cual forman el segundo humedal más grande del mundo, parte de un sistema hidrográfico mucho más extenso —el macrosistema del Iberá, de cerca de 1 300 000 ha— en el que se desarrolla un ecosistema subtropical de grandísima diversidad. Gracias a su peculiar geografía y al difícil acceso, la zona cuenta con una rica y variada población animal. La fauna autóctona incluyen numerosas especies amenazadas para las cuales éste es uno de los últimos hábitats remanentes, entre las que se encuentran el ciervo de los pantanos (Blastoceros dichotomous), el venado de las Pampas (Ozotocerus bezoarticus), el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), el lobo de crin o aguará guazú (Chrysocyon brachiurus), el yacaré overo (Caiman latirostris) y negro (Caiman yacare), la boa curiyú (Eunectes notaeus) y el lobito de río (Lontra longicaudis), los monos aulladores (o carayás), así como una enorme variedad de aves. La ictiofauna también es muy variada y abundante, sobresaliendo los dorados, armados, surubís, pacús, mojarras, tarariras y palometas. Los yaguaretés parecen haber sido extinguidos en esta zona durante la primera mitad del siglo XX. La exuberante flora local incluye numerosas especies acuáticas como el camalote, y el irupé —que dan lugar al fenómeno de los embalsados, auténticas islas flotantes que complican la geografía de las lagunas— además de extensos pirizales Estructura hidrográficaA lo largo del arco de la zona pueden distinguirse varias lagunas o esteros permanentes de diversas extensión, de las cuales las más amplias son la epónima Iberá, y la laguna Luna, a cuyas orillas se ubica el pueblo de Colonia Carlos Pellegrini, la base más recomendable para visitar la región. Las lagunas Fernández, Galarza, Medina, Paraná y Trin superan también los 15 km²;. El sistema de lagunas es de muy escasa profundidad, por lo general, aunque en épocas de creciente pueden alcanzar los tres metros. Con ellas se alternan escasas áreas de tierra seca, mayormente lomadas bajas y arenosas, y una gran extensión de bañados, es decir, terreno anegable o anegado. El perfil exacto de la superficie firme varía constantemente; sumado a la continuidad visual entre la tierra firme y las cañadas —dada tanto por la gran cantidad de vegetación semisumergida como por la formación de embalsados, enmarañadas formaciones de vegetación flotante a las que la acumulación de tierra de origen eólico y el entrelazamiento de las raíces dota de solidez suficiente para caminar sobre ellas—, la orientación se hace extremadamente difícil. El clima es netamente subtropical. El invierno es relativamente seco, con temperaturas mínimas que llegan a -5 °C, y fuertes precipitaciontes durante el otoño y la primavera. El verano es también húmedo y muy caluroso, con máximas que pueden superar los 45 °C. Las precipitaciones anuales rondan los 1.700 mm.

jueves, 11 de abril de 2019

El Yaguareté .


El Yaguareté . En la cultura precolombina Guerrero ocelotl o guerrero jaguar. Esta especie ha sido objeto de culto por gran parte de las culturas indígenas de México, América Central y Sudamérica. Los félidos en general fueron considerados como criaturas mágicas por muchas culturas en todo el mundo a lo largo de la historia. Panthera onca, además de ser el félido más grande de América, destaca por su fortaleza, andar sigiloso, gran habilidad para la caza y notable velocidad, por lo que es considerado con habilidades sobrenaturales y forma parte importante en los rituales de los chamanes. La Verdadera Fiera" en Guaraní, Rey de las selvas tropicales y subtropicales de América, es el mayor félido del continente y el tercero del mundo. Estupendo nadador, caminante incansable, es el predador mejor dotado del nuevo mundo. Su capacidad de adaptación le permite vivir en la selva mas espesa como en sabanas abiertas o zonas anegadas. Si bien prefiere las grandes presas como jóvenes tapires, corzuelas, pecaríes y pacas, también devora lagartos y serpientes, pequeños roedores y hasta aves menores, captura animales netamente arborícolas como los monos, pesca en ríos y arroyos y, en ocasiones, comen algún fruto. Hay ejemplares melánicos, es decir, totalmente negros (en Misiones se conocen algunos casos) y en Paraguay se vió alguno albino, pero es muy raro. Frecuenta gran variedad de ambientes, bosques tupidos, tacuarales, picadas, caminos y, en especial, sitios cercanos al agua (costas fluviales, esteros, bañados, etc El Yaguareté es un morador solitario. No existen datos suficientes que determinen el tamaño de su territorio ni cómo lo delimita. Vive solo, ya que los individuos de ambos sexos se juntan únicamente durante la época se celo. En algunos casos parece señalar su territorio mediante rugidos y también lo hace con excrementos o arañando los troncos de los árboles. El tamaño de estos territorios es variable. Crespo, por ejemplo, calculó una densidad de un animal cada 55 Km. cuadrados en Iguazú, con una población aproximada de entre 10 y 15 ejemplares. En el Mato Grosso brasileño, cerca de la frontera con Bolivia, Schaller colocó radiotransmisores a varios ejemplares y estimó que los territorios de las hembras tenían entre 25 y 38 kilómetros cuadrados y los de los machos más del doble. Se observó que existía una superposición en los territorios de varias hembras, y que el de un macho podía incluir a los de varias hembras. Otros estudios efectuados en México señalan territorios de entre 2 y 5 kilómetros cuadrados, poniendo en evidencia las oscilaciones que se manifiestan en este aspecto según las variaciones en los distintos hábitats ocupados. Se han encontrado además animales viejos en lugares alejados de su área normal, y se supone que pueden haber sido desplazados por machos jóvenes. en abril 23, 2012 5 comentarios: Enlaces a esta entrada

Tortas fritas


Los clásicos que acompañan el mate Son clásicas masitas fritas que acompañan una verdadera mateada. En Argentina, las tortas fritas hacen parte del folklore del campo. Generalmente, en un día lluvioso que impide las labores al aire libre, es una costumbre de la patrona prepararlas. Un amasijo con harina, agua, sal y grasa, sobado con sus puños para que resulte una masa tierna, estirada y cortada informalmente o en pequeños bollos, ahuecado con el dedo, dando forma a una tortita, se fríe en grasa de vaca, cerdo o de oveja. Calientita y pasadas por azúcar, las tortas fritas acompañan el mate en interminables rondas, donde las anécdotas son elemento de interés para alegrar la ceremoniosa reunión. Como en el asado, los aplausos son de norma para la cocinera. Poder disfrutar, hoy, a veces, de la caricia, la ternura, la untuosidad y el perfume de esta masa simple, nos hace acordar de nuestra niñez, de nuestras mamas o abuelas, motivo siempre de un renovado y nostálgico momento. Ingredientes: 500 gramos de harina, 150 gramos de grasa de cerdo, 1 huevo batido, 1 cucharadita de sal, 150 cc. De agua fría o la necesaria. Grasa de cerdo para freír, azúcar. Preparación: Mezclar la sal con la harina e incorporar la grasa trabajando con los dedos, luego el huevo batido y cantidad de agua fría para la obtención de un bollo liso pero blando. Dejar descansar la masa media hora en heladera. Retomarla y estirar con un palote hasta medio centímetro de espesor. Cortar sin formas definidas con una rueda dentada o con cuchillo. Freír en abundante grasa de cerdo humeante y sacarlos algo doradas y tiernas, nunca crocante o abizcochadas. Espolvorear con azúcar blanca en seguida Marisa.

El puma


puma, león de montaña, león o pantera (Puma concolor) es un mamífero carnívoro de la familia Felidae nativo de América. Este gran felino vive en más lugares que cualquier otro mamífero salvaje terrestre del continente ya que se extiende desde el Yukón, en Canadá, hasta el sur de los Andes patagónicos en América del Sur. El puma es adaptable y generalista, por lo que se encuentra en los principales biomas de toda América. Es el segundo mayor felino en el Nuevo Mundo, después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, junto con el leopardo y después del tigre, el león y el jaguareté. Su tamaño es mayor que el del leopardo de las nieves, aunque está más emparentado con los pequeños felinos, ya que a diferencia de los grandes felinos del género Panthera que pueden rugir el puma ronronea como los felinos menores. Como cazador y depredador de emboscada, el puma persigue una amplia variedad de presas. Su principal alimento son los ungulados como el ciervo, en particular en la parte septentrional de su área de distribución, pero también caza camélidos como el guanaco y especies tan pequeñas como insectos y roedores. Prefiere hábitats con vegetación densa durante las horas de acecho, pero puede vivir en zonas abiertas. El puma es territorial y tiene una baja densidad de población. La extensión de su territorio depende de la vegetación y de la abundancia de presas. Aunque es un gran depredador no siempre es la especie dominante en su área de distribución, como cuando compite con otros depredadores como el lobo gris. Se trata de un felino solitario que por lo general evita a las personas. Los ataques a seres humanos son raros, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años El puma fue considerado una fiera peligrosa a partir de la colonización europea de América. Esta consideración y la progresiva ocupación humana de los hábitats del puma han hecho que sus poblaciones disminuyan en casi todos sus hábitats históricos. En particular, el puma fue extinguido en la parte oriental de América del Norte, con excepción del caso aislado de una subpoblación en la Florida. Se cree que este felino podría recolonizar parte de su antiguo territorio oriental. Con su amplia distribución geográfica, el puma tiene decenas de nombres y es mencionado con diversas referencias en la mitología de los pueblos indígenas de América y también en la cultura contemporánea. Nombres y etimología En idioma español el nombre usual es "puma", un préstamo del quechua. En zonas rurales de muchas partes de América, sin embargo, se le llama "león" por analogía con el león del Viejo Mundo. La gran cantidad de nombres con que se conoce al puma se explica por la enorme amplitud geográfica de su hábitat; el animal estuvo presente en casi todas las culturas precolombinas y cada una le asignó uno o varios nombres. En inglés, los nombres más populares son mountain lion (león de montaña), y cougar, palabra tomada de la portuguesa suçuarana, a través del francés, aunque el término originalmente deriva de la lengua tupí. En América del Norte, «pantera» se utiliza más a menudo cuando se refieren a la subpoblación llamada pantera de Florida. En náhuatl se lo llama miztli, en chibcha se lo llama chihisaba, en mapudungun (sur de Chile y Argentina) se conoce como pangi a la hembra o a toda la especie y trapial al macho, y en Brasil suçuarana, de origen tupí, onça-parda, en distinción de la onça-pintada (jaguar), e inusualmente puma o leão-da-montanha. En guaraní se lo conoce como yagua pytá,4 que significa 'fiera colorada', pues el fenotipo de la subespecie presente en la geonemia de esta etnia presenta el pelaje con fuerte tonos rojizos. Al igual que casi todos los felinos, el puma es un animal solitario. Sólo las madres y sus cachorros viven en grupos. Es discreto y crepuscular (es más activo en torno a amanecer y al anochecer En Paraguay en la región oriental solo quedan en bosques aislados como los de las cordilleras de Amambay y Mbaracayú, en los parques Nacionales en la cordillera de San Rafael, y en la de Ybucuí, mientras que en la región occidental del Chaco son más abundantes debido a la baja densidad humana que se registra en ese lugar. Marisa.

Los coatíes

e
n guaraní, la palabra coatí significa ‘nariz alargada’, Los coatíes (cualquiera sea su especie) son animales sociales que viven agrupados en bandas de entre 5 a 20 individuos, bandas o manadas integradas casi siempre solo por hembras y machos jóvenes ya que los machos adultos tienen hábitos solitarios. El período de gestación dura en promedio 65 días. Unas cuatro semanas antes de alumbrar, la hembra preñada construye en las ramas de los árboles un nido. Allí pare entre 2 a 6 crías que se mantienen en el nido hasta 6 semanas. De apariencia simpática, no dejan de ser animales silvestres. Suelen acercarse al hombre interesados por la comida. ¡ Este animal vive en bosques y selvas, moviéndose con igual agilidad por el suelo que por los árboles, que es donde buscan refugio para descansar. Cuando se desplazan por tierra en busca de alimento, lo hacen de un modo muy característico, con la cola levantada en posición casi vertical y moviéndose con rapidez. Marchan fácilmente por el suelo, apoyando toda la planta de sus pies al modo de los plantígrados, así como también son hábiles arborícolas debido a una articulación flexible en sus tobillos, la cual les permite descender velozmente cabeza abajo por los troncos de los árboles. Por su alimentación son omnívoros, aunque dentro de su dieta se les puede considerar (según las circunstancias) como insectívoros o —si abundan las frutas—

Significa lo que arbolo siente 😭

Esta estatua fue realizada para protestar contra la deforestación en el Amazonas. Queremos hacerla circular para unirnos a la ′′ elogiable ...