martes, 5 de julio de 2011

El lapacho rosado






Nombres comunes del Lapacho: Ipé, Lapacho Crespo, Lapacho Morado, Tayí, Tayí-hti, Tayí-piraí y Tayí-pirurú.
lapacho rosado, (Tabebuia impetiginosa, sin. T. avellanedae) es una especie arbórea nativa de América, donde crece desde el norte de Argentina hasta México; actualmente se distribuye principalmente en Bolivia y el noroeste argentino, en donde es la flor provincial de Jujuy. Prefiere suelos arenosos y húmedos.
Sumamente distintivo por sus vistosas flores rosadas, que aparecen cuando aún se encuentra desprovisto de follaje a finales del invierno, su madera se aprovecha en construcción, y a la infusión de su corteza se le atribuyen propiedades medicinales.
Es un árbol de buen porte, pudiendo alcanzar los 8 dm de diámetro en el tronco y los 30 m de altura, de los cuales 10 corresponden aproximadamente al fuste. La copa es semiglobosa, con el follaje concentrado en su parte más alta; es caducifolio.
Las hojas se presentan opuestas y pecioladas. Muestran por lo general 5 folíolos, ligeramente aserrados, aunque a veces llegan a 7; éstos son elípticos y lanceolados, de 5 a 6 cm × 4 a 9 cm con el margen entero en la mitad inferior y levemente dentado en la superior. En el vértice de la nervadura media con las secundarias muestran un mechón de pelos.
Las flores aparecen entre julio y septiembre, antes del rebrote. Son grandes, de forma tubular; la corola es por lo común rosada o morada en esta especie, aunque excepcionalmente se presenta blanca, y supera los 4 cm de largo. Se divide en cinco lóbulos rizados, cuya garganta presenta estrías más oscuras. La flor muestra 4 estambres, amén de un estaminodio. El fruto es una cápsula cilíndrica y estrecha, dehiscente, que contiene numerosas semillas aladas.
La corteza, de color castaño grisáceo, es dura y difícil de desprender; la medicina popular la emplea para las afecciones renales o vesicales. La madera es de un agradable color amarillento, apenas veteada, y muy dura y pesada (0,935 kg/dm³); por su contenido en taninos es muy resistente a la intemperie. Aunque se emplea relativamente poco en mueblería, debido a la dificultad de su trabajo, se aprecia para piezas de exterior por su dureza e impermeabilidad.
Es uno de los árboles ornamentales más hermosos de Argentina, por lo que es utilizado en arbolado urbano y en decoración de parques y jardines.
Florece de junio a septiembre.

Árboles florales