lunes, 11 de marzo de 2013

MARACUYÁ AMARILLO

passiflora Varios países tropicales y subtropicales latinoamericanos, en la búsqueda de alternativas agrícolas con valor agregado, ha puesto su mira en especies frutales como el Maracuyá, por su gran aceptación en los mercados internacionales y por el potencial agroecológico indiscutible que presenta para el desarrollo del cultivo. En los países que son actualmente fuertes productores como Brasil, Perú, Colombia, al jugo de esta planta se lo concentra y exporta refrigerado; la fruta fresca también muestra un mercado internacional creciente. En la Argentina se lo ha cultivado en el N.O.A., pero no ha sido hasta el momento una producción de importancia. El contenido de pulpa y semillas que contiene un fruto, representa aproximadamente el 50% del peso total. La pulpa se usa con fines artesanales e industriales ya menudo se cultivan en el patio como ornamentales. Nombre más común en Nicaragua: MARACUYÁ (variedad de color amarillo). La flor se presenta individualmente; puede alcanzar los cinco centímetros de diámetro en las variedades silvestres, y hasta el doble en las seleccionadas por su valor ornamental. Es normalmente blanca, con tintes rosáceos o rojizos, en P. edulis; otras especies presentan colores que van desde el rojo intenso hasta el azul pálido.