jueves, 5 de septiembre de 2013

LA LEYENDA DEL ORIGEN DE LOS RÍOS PILCOMAYO Y BERMEJO


LA LEYENDA DEL ORIGEN DE LOS RÍOS PILCOMAYO Y BERMEJO Después de la creación , dice que el Gran Chaco quedó al cuidado de Guarán, un gran jefe guaraní. Cuidó de la fauna y la Flora, de la tierra, de los ríos y de los montes. Guarán antes de morir, entregó el manejo de los asuntos del Gran Chaco a sus dos únicos hijos. Ambos tenían opiniones diferentes respecto a como administrar la región que abarca en Chaco Central, el Chaco Boreal y el Chaco Austral. Un día se les apareció el genio del mal, el Aña (diablo, en guaraní) quien les aconsejó que compitieran entre si con destreza para resolver las cuestiones que los enfrentaban. Tuvichavé y Michivevá, decidieron hacerle caso. Subieron a los cerros lindantes con el Gran Chaco a ejecutar diferentes pruebas de destrezas, resistencia y habilidad. En una de las pruebas en el manejo de las fl echas, Michivevá lanza una flecha contra un árbol que servía de blanco, pero el Aña hizo de las suyas: la desvió y logró que la fl echa penetrara en el corazón de Tuvichavé, su hermano. Al instante, la sangre brotó a borbotones, con fuerza y comenzó a bajar por los cerros, el I-pyrá (bermejo). Al darse cuenta de lo que había hecho, de las consecuencias de ese inútil enfrentamiento, Michivevá comenzó a deshacerse en lágrimas y lloró tanto que sus lágrimas corrieron tras el río de sangre de su hermano. Así se formó el Pilcomayo, siempre a la par del Bermejo. Y el Chaco quedó sin jefes. Pero siguió prosperando bajo el cuidado de la naturaleza, enmarañada, impenetrable, surcado por el río de aguas rojas (el bermejo) nacido de la sangre del corazón de Tuvichavé y de su par, el río Pilcomayo formado por las lágrimas de Michivevá.