martes, 9 de agosto de 2016

LA LEYENDA DE ISAPÍ


Isapí era una joven india muy hermosa, hija del jefe de la tribu. Su belleza sólo podía compararse con la dureza de su corazón. No amaba ni compadecía a nadie. La llamaban “la que nunca lloró”, porque jamás rodó una lágrima de sus profundos ojos negros. Cierta vez, una crecida del río Uruguay inundó todo, arrancó las viviendas y se llevó para siempre a mucha gente de su tribu, pero Isapí no lloró. Todos empezaron a pensar que ella era la causa de tantas desgracias, y una hechicera dijo que sólo las lágrimas de Isapí calmarían a los dioses. Muchas otras desgracias ocurrieron. La tribu quedó reducida a unas pocas mujeres y a un puñado de combatientes. Se refugiaron todos en las selvas. Estaba con ellos Isapí, pero en sus ojos no brillaba ni una lágrima. Fue entonces cuando la hechicera invocó al señor de los maleficios.