miércoles, 2 de enero de 2013

El puma


El puma, león de montaña, león o pantera (Puma concolor) es un mamífero carnívoro de la familia Felidae nativo de América. Este gran felino vive en más lugares que cualquier otro mamífero salvaje terrestre del continente ya que se extiende desde el Yukón, en Canadá, hasta el sur de los Andes patagónicos en América del Sur. El puma es adaptable y generalista, por lo que se encuentra en los principales biomas de toda América. Es el segundo mayor felino en el Nuevo Mundo, después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, junto con el leopardo y después del tigre, el león y el jaguareté. Su tamaño es mayor que el del leopardo de las nieves, aunque está más emparentado con los pequeños felinos, ya que a diferencia de los grandes felinos del género Panthera que pueden rugir el puma ronronea como los felinos menores. Como cazador y depredador de emboscada, el puma persigue una amplia variedad de presas. Su principal alimento son los ungulados como el ciervo, en particular en la parte septentrional de su área de distribución, pero también caza camélidos como el guanaco y especies tan pequeñas como insectos y roedores. Prefiere hábitats con vegetación densa durante las horas de acecho, pero puede vivir en zonas abiertas. El puma es territorial y tiene una baja densidad de población. La extensión de su territorio depende de la vegetación y de la abundancia de presas. Aunque es un gran depredador no siempre es la especie dominante en su área de distribución, como cuando compite con otros depredadores como el lobo gris. Se trata de un felino solitario que por lo general evita a las personas. Los ataques a seres humanos son raros, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años El puma fue considerado una fiera peligrosa a partir de la colonización europea de América. Esta consideración y la progresiva ocupación humana de los hábitats del puma han hecho que sus poblaciones disminuyan en casi todos sus hábitats históricos. En particular, el puma fue extinguido en la parte oriental de América del Norte, con excepción del caso aislado de una subpoblación en la Florida. Se cree que este felino podría recolonizar parte de su antiguo territorio oriental. Con su amplia distribución geográfica, el puma tiene decenas de nombres y es mencionado con diversas referencias en la mitología de los pueblos indígenas de América y también en la cultura contemporánea. Nombres y etimología En idioma español el nombre usual es "puma", un préstamo del quechua. En zonas rurales de muchas partes de América, sin embargo, se le llama "león" por analogía con el león del Viejo Mundo. La gran cantidad de nombres con que se conoce al puma se explica por la enorme amplitud geográfica de su hábitat; el animal estuvo presente en casi todas las culturas precolombinas y cada una le asignó uno o varios nombres. En inglés, los nombres más populares son mountain lion (león de montaña), y cougar, palabra tomada de la portuguesa suçuarana, a través del francés, aunque el término originalmente deriva de la lengua tupí. En América del Norte, «pantera» se utiliza más a menudo cuando se refieren a la subpoblación llamada pantera de Florida. En náhuatl se lo llama miztli, en chibcha se lo llama chihisaba, en mapudungun (sur de Chile y Argentina) se conoce como pangi a la hembra o a toda la especie y trapial al macho, y en Brasil suçuarana, de origen tupí, onça-parda, en distinción de la onça-pintada (jaguar), e inusualmente puma o leão-da-montanha. En guaraní se lo conoce como yagua pytá,4 que significa 'fiera colorada', pues el fenotipo de la subespecie presente en la geonemia de esta etnia presenta el pelaje con fuerte tonos rojizos. Al igual que casi todos los felinos, el puma es un animal solitario. Sólo las madres y sus cachorros viven en grupos. Es discreto y crepuscular (es más activo en torno a amanecer y al anochecer En Paraguay en la región oriental solo quedan en bosques aislados como los de las cordilleras de Amambay y Mbaracayú, en los parques Nacionales en la cordillera de San Rafael, y en la de Ybucuí, mientras que en la región occidental del Chaco son más abundantes debido a la baja densidad humana que se registra en ese lugar