jueves, 25 de septiembre de 2014

Vida del Guaraní


Conocían muchas plantas cultivadas: maíz de varios tipos, porotos, zapallos, calabazas, mandiocas, batatas, pimientos, maníes, algodón, tabaco y otras más. A pesar de la gran cantidad de plantas que crecen en la selva, allí el suelo no es bueno para la agricultura y por eso la tierra de los cultivos guaraníes perdía su fertilidad tres o cinco años después de la primera siembra. Entonces, debían abandonarlos y mudarse unos kilómetros más lejos, donde limpiaban nuevas parcelas para sembrar. Del monte sacaban frutas silvestres, palmitos de palmera, cientos de plantas medicinales, yerba, miel. Para conseguir carne, cazaban varios animales, con arco y flechas y con trampas: tapires, pecaríes, ciervos, corzuelas, carpinchos, otros roedores más chicos, monos, coatíes y aves. Juntaban huevos y también tenían algunos patos domésticos. Además, eran grandes pescadores en los abundantes ríos y arroyos que cruzan la selva tropical. Para eso usaban arcos y flechas, anzuelos, y venenos vegetales que echaban al agua para atontar los peces hasta poder atraparlos a mano. Antiguamente, los guaraníes viajaban mucho por el agua, donde era más fácil desplazarse que en la selva cerrada. Eran buenos conocedores de los ríos, por donde hacían largos recorridos en sus canoas, cada una hecha con un tronco de árbol ahuecado Viviendas Al ser sedentarios podían construir casas comunitarias hechas con troncos y hojas y en ella habitaban varias familias relacionadas. Las aldeas se formaban con 4 y hasta 8 casas, y se rodeaban con empalizadas. En las regiones guaraníes del norte, las casas eran más pequeñas, cilíndricas y con paredes de barro y paja.