miércoles, 26 de agosto de 2015

KUARARYJA (DUEÑO DEL SOL)


l (Kuarahy) persig
ue a (DUEÑO DEL SOL) Cuenta la leyenda que Kuararyja tenía dos preciosos hijos, se sentía feliz y orgulloso de ellos; el hijo se dedicaba a las faenas del agro, tenía una singular virtud en las manos, todo lo que él sembraba daba frutos, tenía un don mágico en este trabajo. La hija, inteligente y bella, se hacía ya mujer, estaba llena de encantos. La muchacha a más que creía en belleza, ¡creía en misterio!, se había vuelto pálida, cuando llegaba su hermano ella lanzaba miradas furtivas al hermano que volvía cansado del trabajo, y se echaba en la hamaca a reposar. El robusto varón no podía conciliar el sueño, cosas extrañas lo molestaban, consultó con su padre, quien le dijo: Mánchate las manos con la grasa de la olla y toca la cara de quien venga a molestarte. Así sabremos quién es. Así lo hizo. Por la noche la hermana se levantó sin saber lo que le esperaba; era ella quien visitaba la morada de su hermano, pues la enfermedad que padecía la joven no era otra sino la de un amor incestuoso que la estaba poniendo al borde del delito. Un angai o espíritu maléfico la impulsaba a buscar el lecho del hermano, quien al sentir que se acercaba en la noche le manchó la cara. Temerosa de ser descubierta, salió corriendo. Muy temprano fue a un arroyo a limpiarse la cara, pero también su hermano levantóse temprano para trabajar, y descubre a su hermano, contando al padre que ella era la culpable. Tráela -dijo el padre. Pero la doncella, avergonzada, huyó por valles y montes, hasta ganar los espacios infinitos, siempre seguida por el hermano que no podía darle alcance. Cada vez la niña se ponía más pálida, pero las manchas seguían ahí para delatar su acción pecaminosa. Su hermano no podía evadir la orden del padre. Para seguir a su hermana se había hecho "Fuego y Luz". Por eso el so la luna (Jasy) y cuando se encuentran sucede algo muy feo: es el eclipse que causa pavor a los nativos.