miércoles, 9 de marzo de 2016

Leyenda del tero


Leyenda del tero Cuentan que la choza estuvo cinco días cubierta de una niebla impenetrable. En el interior, los dos jóvenes y Tupá, mañana, tarde y noche. Durante ese tiempo, estuvo el dios instruyendo a los fracasados padres, acerca de cuáles son los cuidados que se les debe dar a los hijos. Al quinto día, la niebla abandonó la choza, rodeada a la distancia por toda la población deslumbrada por el fascinador suceso. Se abrió la puerta de la vivienda y vieron salir; con cautela y sigilo, a dos hermosas aves, con el pecho de luto y los ojos rojos de tanto llorar. Con astucia, ambas aves, después de fallidos intentos de vuelo, finalmente se fueron por los cielos guaraníes. Tupá los había convertido en teros, una de las aves que más se preocupan por el cuidado de sus pichones. Con las más variadas estrategias, resguardan a su prole, un ejemplo de colaboración y protección. Tanto es el esmero del cuidado familiar del tero que, inclusive muchas familias guaraníes lo tienen como guardián de la casa.