sábado, 5 de febrero de 2011

Mbiguá, biguá






(Phalacrocorax brasilianus) Especie de ave acuática nativa de las zonas fluviales y lacustres de América, de color negro con un parche amarillo en la garganta, hasta 75 cm de largo y pico amarillento. Se alimenta de peces, anfibios e insectos que captura zambulléndose. Etimología: del guaraní mbigua, con el mismo significado
Por su cuerpo alargado, la ubicación muy posterior de las extremidades y los dedos unidos entre sí por una membrana está muy adaptada para zambullirse y nadar. La cabeza es alargada, el pico relativamente prolongado y corvo en su extremo, las alas son grandes y la cola larga y en forma de cuña toca el suelo cuando el ave está posada. Machos y hembras presentan el mismo plumaje y durante la época de la reproducción ostentan plumas blancas en el cuello, frente y costado de la cara.
Al principio de la primavera eligen las parejas y luego construyen los nidos. Estos pueden establecerse en los acantilados o con preferencia, si hay árboles, en ellos. Para anidar los mbiguás se reúnen en colonias que se llaman “Corveras”; compartiendo el lugar con otras especies como garza blanca, garza bruja, etc. El nido en sí es circular, de alrededor de 35 cm, y está hecho en base a ramitas de plantas del lugar. Ponen de 3 a 5 huevos de cáscara dura, color blanco con algún tinte celeste. La incubación la realiza la hembra pero es reemplazada por el macho en los momentos en que quiere alimentarse; dura alrededor de treinta días y luego nacen los pichones, los cuales son nidícolas y deben ser permanentemente alimentados por sus padres. Recién a los dos años se adquiere el plumaje definitivo.
El adulto no posee enemigos naturales, pero sí los huevos y pichones que son alimento de varias especies, quienes así controlan en forma natural las poblaciones de biguaes.
Es común verlo posado sobre las piedras o ramas que emergen del agua, con las alas abiertas secando las plumas. Dicen los pescadores más antiguos que su presencia representa la señal de las aguas...
Zambulle el mbiguá negro reluciente en el gran río Paraná
y nos deslumbra con su habilidad para buscar su alimento.
Es popular en la zona el dicho metafórico en alusión a su excelente zambullida, por lo que a las personas de buen tomar les suelen decir:"...ooohhh pero zambulle lindo como el mbiguá".