viernes, 24 de junio de 2011

Tero





Tero
Nativa de América del Sur, muy común en muchas zonas de Colombia, Brasil, Paraguay, el Perú, Chile y en las llanuras de Argentina y Uruguay, país este último que la considera su ave oficial.
Aunque habita en descampados e incluso en ámbitos urbanos, su presencia es más usual en las cercanías de lagunas y cañadas. También suele vérselo como mascota en los jardines por sus movimientos simpáticos,alimentación a base de insectos y carácter muy despierto que hace que algunos lo utilicen como señal de alerta.
Su aspecto general es el de un ave pequeña, de colores poco llamativos pero muy elegante y estilizada, coronado por un pequeño y fino copete.
Es una pequeña zancuda de 30 a 35 cm de largo. Su plumaje es negro con mezcla de blanco (debajo del cuerpo), gris y pardo. También presenta algunas pequeñas tonalidades violáceas en la zona del ala. La cola es de tamaño medio. Su cabeza es de color gris con rebordes blancos cerca del ojo y el pico. El pico es corto y de color rojo, salvo la punta que es negra. Los ojos son de color rojo intenso y redondo.
Las patas del tero son largas y finas, de color rojo. Los dedos son tres hacia adelante y uno muy cortó hacia atrás. Aunque en días de mucho calor o cuando se encuentra atemorizado repliega completamente sus patas, lo más habitual es verlo descansando apoyándose en una de ellas, mientras que la otra queda pegada al cuerpo. También suele quedar quieto doblando sus patas hacia atrás. Es muy cómico, pues cuando camina o está quieto, hace "agachadas" clásicas aún sin explicación.
Como herramienta de combate tiene debajo de sus alas unas pequeñas prolongaciones óseas de color rojo, llamadas espolones, que usa en los vuelos rasantes que realiza para amedrentar a sus enemigos o cuando combate contra aves rapaces.
Los jóvenes se diferencian de los adultos principalmente por la ausencia de rojo alrededor del ojo y menor cantidad de tonalidades y bandas de colores en las plumas. Las diferencias entre macho y hembra no son detectables a simple vista, aunque las he Tienen un andar curioso, ya que realizan como unas agachadas con el cuello, que semejan un tic nervioso. Los teros realizan viajes cortos, y no suelen abandonar su sitio original. Un comportamiento peculiar son las "visitas" que se realizan entre parejas que habitan territorios contiguos.
Algunas veces ocurren peleas entre machos por la atracción de la hembra, para las cuales utilizan el pico y no los espolones. En el vuelo de atracción revolotean a la hembra con la cabeza lo más erguida posible y la cola hacia abajo.