miércoles, 11 de julio de 2012

Polenta con historia


La etimología deriva de la palabra latina puls, una especie de potaje realizado con harina de centeno o con farro -un muy antiguo antecedente del trigo, de la palabra latina far o farris- deriva la palabra farina es decir harina. Ya en la antigüedad italiana era muy común su consumo, mientras que los griegos preparaban un potaje semejante a partir de la harina de cebada. En tiempos del Imperio romano ya se conocía con el nombre pullmentum, y luego de allí pullenta, este plato que era uno de los principales alimentos de las legiones romanas. *Después llega el Maíz nuestro cambia las cosas es un producto nuestro. Preparación de la polenta.* Si usamos la polenta instantánea o precocida nos ahorramos bastante trabajo, y por eso es la que se está imponiendo a nivel comercial. Calienta el agua hasta que rompa a hervir. Vierte la polenta precocidad en un cuenco y añade la sal. Cubre la sémola con el agua hirviendo, removiendo hasta que se forme una pasta espesa y sin grumos. Deja reposar unos minutos y sirve. Otra forma de elaboración es añadir la sémola, en forma de lluvia, sobre el agua hirviendo, removiendo al fuego durante un minuto con cuchara de madera, hasta que quede bien espesa. Si usas polenta no precocida deberás alargar la cocción durante 10-15 minutos a fuego lento, sin parar de remover. Una vez lista la puedes enriquecer con unos trozos de mantequilla, para que quede más suave de textura. Otra opción es usar mitad de leche y mitad de agua, en vez de agua sólo. Se puede agregar una salsa a gusto.