lunes, 22 de abril de 2013

Pecho amarillo chico


El pecho amarillo chico, también conocido como chororó, cuarentitrés, dragón, tordo treinta y bloquence, es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae que vive en Sudamérica. Vive en bandadas grandes o medianas, a veces junto al tordo. l pecho amarillo chico (Pseudoleistes virescens), también conocido como chororó, cuarentitrés, dragón, tordo treinta y bloquence, es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae que vive en Sudamérica.2 Vive en bandadas grandes o medianas, a veces junto al tordo (Molothrus bonariensis). Mide entre 20 y 22 cm.3 No presenta dimorfismo sexual, por lo que tanto el macho como la hembra son de color pardo oscuro casi negro con cierta tonalidad olivácea, a excepción del pecho que es amarillo, siendo esto lo que le da el nombre. Una descripción más detallada podría describir al pecho amarillo chico con la cabeza, y el cuello de un color pardo oscuro, al igual que el dorso y la cola, mientras que el pecho y la zona bajo las alas más próxima al mismo son amarillas. También son amarillos los hombros, sólo visibles en pleno vuelo. Presenta ojos pequeños de color negro. El pico es grande y de fisionomía generalista, ideal para el comportamiento omnívoro de esta ave, siendo de color negro carbón, al igual que sus patas y uñas. Muestra un gran parecido con su familiar más próximo, Pseudoleistes guirahuro, la única especie con la que comparte género, siendo P. guirahuro de mayor tamaño, y presentando de color amarillo, además del pecho, también la parte baja del dorso (rabadilla). Alimentación El pecho amarillo chico se alimenta de insectos, crustáceos, lombrices, larvas y de semillas que en bandadas los buscan cerca de lagunas o bañados mientras uno de ellos vigila posado sobre la vegetación acuática o de la rama de un árbol. Vuelo Presentan un vuelo bajo con repetibles aleteos y planeos cortos. Cuando no se encuentra en peligro su voz está compuesta por silbos y chirridos agudos, en cambio cuando lo está eleva esos silbos y chirridos para alertar a la bandada. Construyen un nido con forma de taza fabricado con ramas y tallos revocados con barro o excremento que lo colocan en los arbustos.