martes, 14 de julio de 2015

Leyenda Rumbo al sur

Rumbo al sur. Una antigua leyenda nos cuenta la vida de Tupí y Guaran Una antigua leyenda nos cuenta la vida de Tupí y Guaraní, dos Hermanos gemelos que -enemistados por culpa de las continuas Peleas entre sus mujeres- debieron separarse. Tupí, entonces, se dirigió hacia el norte, mientras que Guaraní se iba hacia el sur. Por su parte, los arqueólogos hablan de los Tupí-Guaraníes, dos pueblos unidos por el mismo idioma y las mismas costumbres. Y ubican en el Mato Grosso el lugar donde se separaron, hace al menos unos 1.600 años. Los numerosos descendientes de estos míticos hermanos o -dicho de otra forma- de estos dos pueblos emparentados, penetraron en la selva y, lentamente y en sucesivas etapas, se fueron dispersando. Los guaraníes se desplazaron hacia el sur, empleando canoas y balsas para viajar por los ríos; algunos grupos se establecieron en las costas atlánticas y en sus islas; otros prefirieron ubicarse tierra adentro, en las márgenes de lagunas o arroyos. Allí levantaban sus aldeas y practicaban la agricultura. Pero, como en pocos años sus campos de cultivo perdían fertilidad, los guaraníes debían tomar sus pertenencias y mudarse en busca de Mejores tierras y también de mejores cotos de caza y pesca. La ocupación de nuevos territorios no siempre fue pacífica. A veces, encontraron tribus locales muy fuertes, Que les impedían avanzar, y debieron torcer el rumbo. Otras veces, en cambio, conquistaron violentamente y guaranizaron a los vencidos, imponiéndoles su idioma, casándose con las mujeres cautivas e integrando al Pueblo guaraní a los hijos que tenían con ellas. Cuando los conquistadores llegaron a Sudamérica en el siglo. XVI, los guaraníes ocupaban un territorio discontinuo en torno a los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay e Iguazú y a sus numerosos afluentes.