domingo, 19 de julio de 2015

Los tacurúes Takuru, plural: takurukuera.


¿Qué es un tacurú? Los tacurúes, hormigueros de C. punctulatus, son construcciones de tierra hechas por las hormigas. ¿Por qué aparecen los tacurúes? Es normal en la naturaleza, que en un espacio vacío generado por un disturbio (natural o no), aparezcan organismos "colonizadores" que hacen el terreno más propicio para las especies que vienen después, y que tardan más en instalarse. Sin embargo, en algunos predios agrícolas abandonados, los tacurúes ya tienen 24 años de antigüedad y no hay signos de que sean desplazados por otras especies de animales. En el campo natural la densidad de tacurúes es muy baja, y es raro que sean de gran tamaño. En esta situación sin disturbios los nidos de C. punctelatus son hipógeos (se encuentran debajo del suelo). El uso de la tierra cambia el comportamiento de construcción de los nidos haciendolos epígeos (Tacurúes). Los tacurúes están cubiertos de vegetación y ceden al atravesarlos con un cuchillito. Estas características los diferencian de los nidos de las termitas con los que suelen ser confundidos. La "hormiga constructora de tacurúes" Camponotus punctulatus es una hormiga nativa de Argentina. En el NE es fácil observarlas a los costados de las rutas, especialmente en los predios post-agrícolas y pecuarios, en los que aumenta repentinamente su densidad de nidos ("tacurúes"). Estas hormigas no comen cultivos, pero sus tacurúes son tan duros, que les ocasionan problemas mecánicos a los productores, cuando quieren pasar las máquinas a la hora de la resiembra. Nosotros investigamos las posibles causas de la "explosión de tacurúes", para poder armar un plan de manejo que prevenga su aparición sin necesidad de utilizar productos químicos. Información sobre Camponotus punctulatus Sudamérica, en el litoral argentino, Uruguay y el sur de Brasil. ¿Alguna vez viste este paisaje al costado de la ruta? La hormiga es nativa, y la gente de la zona ya estaba acostumbrada a los tacurúes, pero nadie los había visto nunca tan grandes y en tanta cantidad. Su altura puede llegar a 1,65 metros en los predios abandonados (¡en el pastizal natural el promedio ronda los 40 cm!). Marisa