viernes, 24 de agosto de 2012

El Dorado


Sin duda el dorado (Salminus maxillosus), ocupa en orden de popularidad e ... lo llama dorado, tigre de los ríos, monita y pira yú (que en guaraní significa pez ... Sin duda el dorado (Salminus maxillosus), ocupa en orden de popularidad e importancia, el primer lugar entre nuestros peces de agua dulce. Este extraordinario animal es acreedor de los mas grandes elogios, bien obtenidos por su belleza, bravura, potencia muscular y tenacidad en la lucha. Por tales características, se lo considera el pez fluvial deportivo por excelencia. Su poderosa musculatura y sus líneas esbeltas le otorgan una notable acuaticidad que lo convierte en uno de los más grandes nadadores y saltadores del río. Su cuerpo es de forma ahusada y ligeramente comprimido en los laterales. La cabeza es grande e imponente. En su expresión se observan los rasgos típicos del predador. La boca es oblicua y de gran magnitud. En ella se distinguen los dientes, cónicos y puntiagudos, distribuidos en dos filas. La lengua es musculosa y de considerable tamaño Excepto la cabeza, toda la superficie del cuerpo está protegida por una gran cantidad de escamas ctenoides que en los flancos y en el dorso presentan una pequeña mácula o mancha negra que le otorgan a la piel un aspecto ligeramente punteado. Su coloración es maravillosa siendo el dorso de una tonalidad verde olivácea. Los laterales son de un color amarillo muy intenso con destellos dorados, aclarándose hacia el vientre. Las aletas son de color rojo bermellón o, en algunos individuos, anaranjadas presentando la aleta caudal una franja negra dispuesta de manera transversal. El dorado posee las ocho aletas típicas de los Charácidos (dorsal, anal, adiposa, caudal, dos pectorales y dos ventrales), todas de rayos flexibles. Su régimen de alimentación es ictiófago por excelencia aunque no desdeña otros animales a los que pueda dar caza en la superficie del espejo o en el seno del agua. sábalos, bogas, bagres, mojarras, etc. componen esencialmente su dieta, pero en algunas ocasiones también consume ranas, aves, mamíferos pequeños, y algunos insectos como grillos y langostas. Es proverbial la voracidad de esa especie. Ávidamente persigue durante varios días y por largos trayectos a los cardúmenes de peces forrajeros, en especial de sábalos, a los que depreda de manera insaciable. Haciendo un análisis del contenido estomacal de un ejemplar de dorado de cinco kilos de peso obtenido en el Paraná Guazú he observado, aún frescas, ocho mojarras, dos boguitas y medio bagre amarillo. En su desarrollo los ejemplares adultos pueden llegar a medir hasta un metro de longitud y pesar alrededor de veinte kilogramos, no obstante, se han registrado capturas excepcionales que alcanzaron los treinta kilogramos de peso. Hoy su pesca en Argentina está controlada, existiendo veda en la época de reproducción .