lunes, 18 de octubre de 2010

Camalote, aguapé o aguapey






El camalote era llamado aguapé o aguapey por los aborígenes guaraníes.
Es una planta acuática americana de grandes hojas de color verde brillante y flores lilas o azules que vive en ríos, arroyos, lagunas, bañados y esteros, en América del Sur, y en especial en la zona del delta del Paraná y la Mesopotamia argentina.
Llega a tener una altura de hasta 60 centímetros y florece a fines de primavera y verano. Después de las grandes crecidas de los ríos, el aguapé llega al Delta del Paraná formando los camalotales o camalotes, que es el nombre con que se designa a los matorrales de dicha planta que flotan en el río.
Prácticamente sus formaciones son islas flotantes con sus raíces entrelazadas. Se mantienen a flote, pues los pecíolos de las hojas son esponjosos y están engrosados; se comportan como flotadores porque poseen un tejido con celdas o espacios amplios llenos de aire que le permiten a la planta mantenerse en la superficie.
A su paso muchas veces arrastran y transportan animales variados como tortugas, culebras, caracoles.
Este vegetal es muy sensible al frío y desaparece en las épocas de crudo invierno. Pero es una planta perenne y se desarrolla con muy rápido crecimiento y fácil propagación.
Su raíz es un rizoma grueso, leñoso, del que se desprenden las raíces laterales a flor de agua que se entrelazan con otras.
Los tallos son largos y terminan en una espiga de flores de color azul o lila, ubicada dentro de una vaina tubular abierta. Su florecimiento es desde diciembre a febrero.
Sus hojas se elevan frondosas, son grandes, gruesas, lustrosas, de forma ovalada y bordes lisos.
Los aborígenes usaban las hojas para curar dolores de cabeza y bajar la fiebre, y en verano colocaban una hoja en la cabeza para disminuir el efecto de los fuertes rayos del sol.
Es una planta que absorbe con gran capacidad, nutrientes y sustancias químicas y tóxicas de las aguas, por lo que se las está estudiando y utilizando cada vez más.