martes, 26 de noviembre de 2013

Flor de coco


Conocida como mbokaja poty en guaraní, se extrae de la palmera llamada cocotero (o coyol) y se extiende por varios países de América Latina, pero Paraguay es uno de los principales. El cocotero es una palmera de tronco espinoso de hasta 25 metros de altura. Tiene un característico olor dulce que perfuma ciudades y pueblos durante diciembre y enero. Hablar de Navidad en Paraguay es sinónimo de calor intenso y de flor de coco. Un perfume natural que inunda diciembre anunciando que las fiestas ya llegaron y que el año está terminando. Una mezcla de la cultura guaraní con la española hace que la tradición de un árbol nativo siga marcando una presencia importante en el siglo XXI. Y aunque el cocotero es mayormente conocido por su fruto perfumado, es una de las plantas más útiles de todo este país. Tradiciones Como cada país, Paraguay tiene sus peculiaridades locales para las celebraciones de fin de año. Es tradicional poner varias frutas en el pesebre, elaborar el clericó (fusión de vino rosado, gaseosa o soda sabor naranja y trocitos de diferentes frutas). También es común visitar los pesebres durante los días de diciembre y orar en comunidad. Sin embargo, la principal muestra de Navidad paraguaya sigue siendo la flor de coco, rasgo distintivo para la celebración. Al oler su aroma, los paraguayos saben que las fiestas están próximas, un nuevo año está por llegar y que el calor invade con mayor intensidad los días de diciembre y enero, pero no sin antes disfrutar el aroma que les otorga el cocotero. La tradición de la flor de coco es producto de una mezcla de la tradición cristiana con la guaraní. “El cocotero era sagrado para los guaraníes ya que en sus leyendas los sobrevivientes de un gran diluvio se salvaron al trepar a la copa de un árbol cocotero. Este pueblo también tenía un mito sobre el diluvio que data de antes de la llegada de los europeos. DEDICADO AL GRUPO ALMA GUARANI. Marisa.